Conducir por una autovía española a 120 km/h siempre ha sido, para millones de conductores, sinónimo de circular dentro de la ley y bajo el paraguas normativo de la DGT. Es una cifra grabada a fuego en la memoria colectiva desde hace décadas y respaldada por el propio Reglamento General de Circulación. Sin embargo, algo está cambiando en las carreteras, y no precisamente en los textos legales que muchos creen inamovibles.
En los últimos meses, la sensación de desconcierto entre los conductores se ha intensificado. Cada vez son más los que reciben una multa de la DGT después de ser cazados por un radar a 120 km/h en una autovía o autopista. Pero el problema no es el velocímetro ni el radar: es la creciente contradicción entre la norma general y la señalización específica que está transformando el límite real de velocidad en España.
3De los 120 km/h teóricos a los 100 km/h reales
En la práctica, los 120 km/h se están convirtiendo en un límite más teórico que real. Autovías que durante años permitían circular a esa velocidad ahora muestran señales de 100 km/h de forma permanente, y no solo en episodios de lluvia, tráfico denso o contaminación.
Todo ello provoca un profundo cambio en los hábitos de conducción. Muchos siguen asociando mentalmente ‘autovía’ con ‘120 km/h’, y no siempre perciben o recuerdan la nueva señalización, sobre todo cuando los tramos limitados se encadenan durante kilómetros. La DGT, sin embargo, considera que la responsabilidad es exclusiva del conductor y que la señal es suficiente para justificar la sanción.







