Los episodios de fuerte viento son cada vez más habituales y, con ellos, las escenas que ningún conductor quiere vivir: árboles arrancados de cuajo, ramas gigantes cayendo sin previo aviso o farolas que vencen como fichas de dominó. Cuando uno vuelve a su coche y lo encuentra seriamente afectado, la primera reacción suele ser de incredulidad. La segunda, de muchas dudas. ¿Quién paga los daños? ¿El seguro? ¿El ayuntamiento? ¿Se puede reclamar algo?
La buena noticia es que, en muchos casos, sí es posible reclamar los daños y perjuicios ocasionados por la caída de un árbol o una farola sobre el vehículo estacionado. La mala es que no siempre es sencillo, y conviene conocer bien el procedimiento para no perder tiempo ni dinero. En Motor16 te explicamos paso a paso cómo actuar, qué derechos tienes y qué opciones existen para recuperar el coste de los daños sufridos.
3¿Cuándo responde el ayuntamiento por los daños?
En muchos casos, el responsable de los daños es el ayuntamiento o la administración titular de la vía. Ello sucede cuando se puede demostrar que el árbol estaba en mal estado, mal mantenido o suponía un riesgo evidente, o que la farola no cumplía las condiciones adecuadas de seguridad. Aquí entra en juego la llamada responsabilidad patrimonial de la administración.
Para reclamar por esta vía es necesario demostrar que el daño es real, evaluable económicamente y consecuencia directa del funcionamiento —o mal funcionamiento— de un servicio público. El plazo general para presentar la reclamación suele ser de un año desde que se producen los daños, aunque conviene reunir toda la documentación cuanto antes y no apurar los tiempos.








