El mito de los radares móviles de noche: la Guardia Civil sí multa en tramos sin iluminar

Los cinemómetros móviles de la Benemérita usan infrarrojos invisibles y no necesitan señalización previa. El helicóptero Pegasus y los drones, en cambio, no pueden sancionar de noche.

El mito más repetido entre quienes conducen de noche es que los radares móviles de la Guardia Civil de Tráfico no multan en tramos sin iluminar. Falso. Los cinemómetros que emplea la Benemérita funcionan con infrarrojos y no necesitan ningún flash para cazarte.

Algunos conductores ‘le pisan’ de más al acelerador cuando cae el sol porque creen que no se van a topar con ningún control de velocidad. La noche es, ciertamente, el momento menos habitual para que la Agrupación de Tráfico monte un dispositivo móvil, pero eso no significa que no pueda camuflarse para detectar un exceso. De hecho, lo hace.

La leyenda urbana nació de una idea razonable: un flashazo a un coche que circula de noche podría deslumbrar a quien va al volante y resultar peligroso. Sin embargo, esa tecnología lleva años descartada. Los aparatos móviles actuales fotografían la matrícula e identifican al infractor en absoluta oscuridad sin emitir destello alguno.

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El flash dejó de ser necesario hace años: los radares móviles te captan en la oscuridad más absoluta y sin que te enteres de nada.

Cómo funcionan los radares móviles que operan a oscuras

Los dispositivos que usa la Benemérita emplean luz e iluminación por infrarrojos invisible para el ojo humano. Eso les permite captar un exceso de velocidad en completa oscuridad y sin ser detectados. Ni destello, ni aviso, ni posibilidad de reacción.

Y no pierden precisión. Un ejemplo son los veloláser, pequeños cinemómetros que los agentes colocan con facilidad sobre un trípode, un guardarraíl o una señal de tráfico. Estos aparatos miden la velocidad a distancia mediante haces láser infrarrojos y envían el dato de forma remota a los agentes que esperan unos metros más adelante.

Ojo a este detalle, que es el que más sorprende: los radares móviles no necesitan señalización previa en la calzada. La Agrupación de Tráfico puede instalarlos por sorpresa en cualquier momento del día, en cualquier punto y en tramos donde no hay ni una farola. Sin cartel que avise y sin margen para frenar.

Qué multa te juegas: euros y puntos por exceso de velocidad

Aquí está lo que de verdad importa al bolsillo. La cuantía depende del exceso, no solo del límite de la vía. La Ley sobre Tráfico fija esta escala:

  • Hasta 20 km/h por encima del límite: 100 euros y ninguna pérdida de puntos.
  • Entre 21 y 30 km/h: 300 euros y 2 puntos del carnet.
  • Entre 31 y 40 km/h: 400 euros y 4 puntos.
  • Entre 41 y 50 km/h: 500 euros y 6 puntos.
  • Más de 50 km/h: desde 600 euros y hasta 6 puntos.

Eso sí: si pagas en los 20 días siguientes a la notificación, te ahorras el 50%. Una multa de 300 euros se queda en 150, pero pierdes el derecho a alegar. Dinero rápido o recurso: hay que elegir.

Y hay un escalón que cambia de terreno. Cuando el exceso supera los 60 km/h en vía urbana o los 80 km/h en interurbana, ya no es una sanción administrativa: es un delito contra la seguridad vial, castigado con penas de prisión, multa y retirada del carnet.

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radar movil zona no iluminada

Pegasus, drones y radares fijos: qué vigila de noche y qué no

Puestos a separar mito y realidad, conviene aclarar quién puede sancionar cuando cae el sol. Los medios aéreos tienen un límite que no depende de la voluntad de nadie: ni el helicóptero Pegasus, equipado con radar giroestabilizado, ni la flota de drones de la DGT pueden multar de noche. Necesitan luz natural y buena visibilidad para rastrear vehículos desde el aire, calcular su velocidad mediante coordenadas GPS y registrar la infracción en vídeo. Al caer la noche, sus operaciones se suspenden.

Tampoco hay que imaginarse un despliegue idéntico al del mediodía. El número de patrullas y de coches camuflados con radar se reduce durante la madrugada si lo comparamos con las horas de mayor intensidad de tráfico. Menos vigilancia no quiere decir que no exista: significa que hay menos dispositivos, pero siguen teniendo margen para sorprenderte en cualquier punto.

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Y luego están los que nunca descansan. Los radares fijos y los radares de tramo continúan operativos las 24 horas del día, con independencia de la luz. El radar de tramo, además, no te mide en un punto concreto: calcula tu velocidad media a lo largo de varios kilómetros, así que el truco de clavar el freno al ver la caja no te salva. La Dirección General de Tráfico lo recuerda: la vigilancia nocturna no desaparece, solo cambia de forma.

La conclusión práctica es sencilla. De noche no te salva la oscuridad: te salva respetar el límite. Si acabas de pasar un control y crees que no te han cazado porque no viste ningún flash, revisa el correo en las próximas semanas. La notificación puede tardar, pero llega.

Claves de la Normativa

  • A quién afecta: a cualquier conductor que circule de noche por tramos sin iluminar y supere el límite de la vía.
  • Cifras a tener en cuenta: de 100 euros (hasta 20 km/h de exceso) hasta 600 euros y 6 puntos (más de 50 km/h). Pronto pago del 50% en 20 días.
  • Consejo para evitarlo: no confíes en la oscuridad ni en la ausencia de flash; los radares móviles con infrarrojos y los fijos de tramo funcionan igual de noche que de día.