La DGT mantiene 545 radares móviles operativos en toda España y más de 1.300 ubicaciones de control en su listado oficial. Y aquí viene el detalle que importa: a diferencia de los fijos, los portátiles no están obligados a señalizarse ni a avisar de que están ahí.
Se reparten entre coches camuflados, trípodes, soportes anclados a guardarraíles, motos, furgonetas y hasta farolas. Es el dispositivo que más incomoda al conductor, precisamente porque su virtud es aparecer donde nadie lo espera.
Cuántos radares móviles hay y dónde se esconden
Las estadísticas de Tráfico dibujan un parque de control de velocidad que ha crecido un 37% en los últimos cinco años y que supera ya los 3.600 aparatos activos. Ahí entran los radares de tramo, que se han multiplicado, y los drones que vigilan desde el aire.
El núcleo duro, sin embargo, sigue siendo el móvil. La DGT ha invertido más de un millón de euros en nuevos radares dinámicos y suma ya 130 aparatos Veloláser, los más temidos por conductores y motoristas por su tamaño reducido. Van destinados a la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, que los monta en vehículos camuflados o los deja sobre un trípode a pie de asfalto.
Un radar móvil no avisa, no se señaliza y no siempre está donde dice la lista: la única defensa útil sigue siendo levantar el pie.
Los números oficiales hablan de 545 dispositivos portátiles y de más de 1.300 emplazamientos confirmados en la información publicada por la DGT. Eso sí: al ser móviles, esa relación es orientativa. Que hoy no toque en tu tramo no significa que mañana no esté.
Cómo funcionan los radares móviles de la Guardia Civil de Tráfico

En los coches camuflados, el cinemómetro viaja instalado en la parte delantera y la cámara va integrada en el salpicadero, apuntando a la vía que se quiere controlar. Cuando el sistema detecta el exceso, dispara la fotografía y la denuncia se tramita después, validada por el agente responsable del aparato o por otra dotación que detiene e identifica al conductor unos kilómetros más adelante.
Estos equipos también funcionan de forma estática y en movimiento, y se instalan en motos y furgonetas. En trípodes, quitamiedos y farolas el modelo estrella es el Veloláser: pesa como máximo 3 kilos, usa tecnología láser, lleva conectividad 4G o Wi-Fi, alcanza a más de 50 metros y aguanta hasta 5 horas de autonomía. Por eso se ganó el apodo de radar invisible.
La Guardia Civil de Tráfico ha confirmado que apretará con estos dispositivos en el tramo final de 2026. El objetivo declarado es que baje la velocidad y se reduzcan los siniestros, así que el último trimestre del año es mala época para confiarse.
Qué te cuesta que te pillen y qué puedes hacer después
Un exceso detectado por cualquiera de estos aparatos es infracción grave. La multa va de 100 a 600 euros y la detracción de puntos se mueve entre 2 y 6 puntos según cuánto hayas superado el límite, conforme a lo previsto en la Ley sobre Tráfico. Si te llega la notificación, tienes 20 días para pagar con el 50% de descuento por pronto pago o para presentar alegaciones en la sede electrónica de la DGT. Una cosa excluye la otra.
Y ojo con el exceso que deja de ser administrativo: superar el límite en más de 60 km/h en vía urbana o en más de 80 km/h en interurbana entra en el Código Penal, con penas de prisión, multa o trabajos en beneficio de la comunidad. Ahí ya no se habla de puntos del carnet.
El contexto ayuda a entender por qué se intensifica la vigilancia. Hace años el grueso del control estaba en los fijos, publicados y señalizados; hoy el peso se ha desplazado al móvil, que no se anuncia y cambia de sitio.
La consecuencia práctica es sencilla: ya no sirve aprenderse de memoria los puntos negros de siempre, ni confiar en el avisador del móvil. Lo que funciona es asumir que cualquier tramo puede estar vigilado, usar el regulador de velocidad en autovía y revisar el listado oficial antes de un viaje largo, sabiendo que nunca estará completo.
Tampoco conviene olvidar el calendario. Con la recta final de 2026 por delante, la Guardia Civil de Tráfico tiene margen para reforzar controles en los puentes y en las operaciones de salida, cuando más coches hay en la carretera. Si te paran, pide siempre la identificación del agente y la lectura del cinemómetro: es tu derecho y forma parte del expediente. Y si decides recurrir, guarda copia de la alegación y no pagues hasta tenerlo claro, porque el descuento del 50% caduca a los 20 días.
Ficha de la Multa
- A quién afecta: a cualquier conductor que circule por vías interurbanas o urbanas donde opera la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, con atención especial a los motoristas, uno de los perfiles más vigilados por los Veloláser.
- Cifras a tener en cuenta: 545 radares móviles y más de 1.300 ubicaciones de control; multas de 100 a 600 euros y de 2 a 6 puntos; 50% de descuento si pagas en 20 días; 130 equipos Veloláser de menos de 3 kilos y 50 metros de alcance.
- Consejo para evitarlo: no te fíes de la lista oficial, que es orientativa, ni del avisador: mantén la velocidad de la vía, usa el regulador en autovía y revisa el margen del cuentakilómetros antes de un viaje largo.

