Los puntos de recarga inoperativos ya suman 17.965 en España: casi uno de cada cuatro de la red pública, según el último Indicador Global de Electromovilidad de Anfac. Están instalados y aparecen en los mapas, pero no funcionan por avería, por mal estado o porque siguen bloqueados a la espera de la conexión a la red de distribución.
Lo que necesitas saber
- Por qué es importante: España tiene 58.075 puntos públicos operativos, pero el 23,6% de la red está fuera de servicio y el despliegue se ha frenado a menos de la mitad del ritmo de 2025.
- Cómo te afecta: si sales de viaje, uno de cada cuatro cargadores que muestra la aplicación puede estar averiado, y el 68% de la red carga a 22 kW o menos, con esperas de más de tres horas.
- Puntos clave y plazos: entre enero y septiembre de 2026 se han instalado 5.003 puntos nuevos, frente a los 13.382 del mismo periodo de 2025; el Plan Auto+, en marcha desde agosto, eleva la penetración del vehículo electrificado a 39,7 puntos sobre 100.
Qué son los puntos fantasma y cuántos hay
De los 76.040 puntos que tendría la red pública española si todo funcionara, solo 58.075 están operativos. La diferencia son esos 17.965 enchufes que el usuario ve en su aplicación y no puede usar: el 23,6% del total. El problema no es menor, porque explica por qué la experiencia de carga sigue siendo irregular lejos de casa.
El despliegue, además, se ha frenado. Entre enero y septiembre de 2026 se han incorporado 5.003 puntos nuevos, frente a los 13.382 del mismo periodo del año anterior. Son un 37,4% del ritmo de 2025, según los datos de la patronal Anfac. En el tercer trimestre el saldo fue de 1.393 puntos, un 2,5% más.
Hay un matiz que suele perderse: la red no solo tiene que crecer, tiene que funcionar. El propio borrador del Marco de Acción Nacional reconoce que España no cumple los objetivos de la normativa europea AFIR, porque solo el 56,6% de la red básica dispone de estaciones con 400 kW acumulados y un punto de 150 kW cada 60 kilómetros.
Cómo te afecta cuando sales a la carretera
Para el conductor, la estadística se traduce en algo muy concreto: preparar un viaje largo sigue siendo un ejercicio de prudencia. Uno de cada cuatro cargadores de la red pública no responde, así que conviene llevar apuntada una alternativa antes de salir.
Que un cargador aparezca en el mapa no significa que funcione: casi uno de cada cuatro puntos públicos está fuera de servicio.
La potencia es el otro cuello de botella. El 68% de los puntos públicos, 39.437 en total, ofrece 22 kW o menos, lo que en la práctica significa esperas superiores a tres horas para una recarga completa. La carga rápida de verdad se concentra en 6.651 puntos de 150 kW o más, apenas el 11,4% de la red.
En ese segmento, eso sí, la tendencia mejora: uno de cada tres puntos instalados en el tercer trimestre fue de alta potencia. La mala noticia está en el transporte pesado, donde los nodos urbanos y las bases de carga nocturna para camiones y autobuses son prácticamente inexistentes.
El Plan Auto+ mueve el mercado, pero no la red
El mercado, mientras tanto, avanza. En el tercer trimestre se matricularon más de 76.000 vehículos electrificados y en septiembre uno de cada tres turismos nuevos vendidos en España fue electrificado. El indicador de penetración sube a 39,7 puntos sobre 100, 1,4 puntos más en el trimestre, impulsado por los incentivos de compra del Plan Auto+, activo desde agosto.
Entre enero y septiembre se han matriculado 217.300 turismos electrificados, el 48,3% del objetivo anual de 450.000 unidades. Por comunidades, Navarra lidera con 60,6 puntos, por encima de la media europea, seguida de Castilla-La Mancha (44,1) y Galicia (42,7).
El problema es que ese empuje de la demanda no ha venido acompañado del mismo esfuerzo en infraestructura. El indicador de infraestructura se queda en 15,9 puntos sobre 100, casi la mitad de la media europea, que está en 31,5. Los coches enchufables avanzan más rápido que los enchufes disponibles.
España frente a Europa: la brecha que no se cierra
La comparación con el entorno europeo es la foto más incómoda. La media de la UE-27 en penetración de vehículo electrificado está en 52,6 puntos y España se queda en 39,7, casi trece puntos por debajo. En el Indicador Global que elabora Anfac, España obtiene 27,8 puntos frente a los 42,1 de la media europea, y la distancia se ha ampliado a 14,3 puntos.
El reto no es solo cuántos enchufes hay, sino dónde están y para qué sirven. Según el criterio de la patronal europea ACEA, España ya ha cubierto el 70% del objetivo de potencia instalada para 2026 y 22 provincias han alcanzado o superado su meta. Pero seis provincias siguen por debajo del 50%, lo que dibuja un mapa muy desigual: la experiencia de carga cambia mucho según dónde vivas.
Lo que queda por resolver pasa, según el director general de Anfac, José López-Tafall, por acelerar la conexión de los puntos ya instalados y atender las zonas con menos infraestructura. En la práctica, no basta con poner más enchufes: hay que desbloquear los que ya están puestos y garantizar que funcionan. El próximo hito será comprobar si el cuarto trimestre recupera el ritmo de despliegue de 2025 y si los puntos pendientes de conexión se activan antes de que acabe el año.

