Iberdrola supera los 97.000 puntos de recarga en España: 100 al día para electrificar flotas

La energética agrupa más del 20% de los cargadores públicos de España y suma más de 200 puntos al mes. La recarga en empresa y la doméstica concentran el ahorro: hasta un 90% menos de coste energético que el combustible.

Iberdrola supera los 97.000 puntos de recarga instalados en España y eleva el ritmo a más de 100 al día.

La energética ha activado lo que ella misma describe como velocidad de crucero: más de 2.000 cargadores al mes para clientes particulares, cerca de 100 mensuales en empresas y más de 200 puntos públicos al mes. Para el gestor de flota, la cifra que importa no es el total, sino esa capa de recarga en empresa: es la que permite dejar el vehículo cargando en el centro de trabajo y operar sin depender de la red pública.

La ficha rápida para el profesional

  • Por qué es importante: la disponibilidad de recarga condiciona la decisión de electrificar una flota; Iberdrola lidera el despliegue público con más del 20% de los cargadores del país y suma más de 200 puntos públicos al mes, lo que ensancha las rutas cubiertas para reparto y servicios.
  • Ventajas e inconvenientes: A favor: más de 12.000 puntos públicos operativos, un ritmo de 100 instalaciones diarias y ahorros de hasta el 90% en recarga doméstica frente al combustible. En contra: la compañía no detalla la potencia de carga DC ni el reparto provincial de sus puntos, datos clave para planificar rutas interurbanas, y la red pública sigue concentrada en entornos urbanos.
  • Datos técnicos clave: más de 97.000 puntos instalados; 85.000 en hogares y empresas y más de 12.000 de uso público; más de 2.000 cargadores al mes para particulares, cerca de 100 mensuales en empresas y más de 200 públicos; cuota superior al 20% de los cargadores públicos del país; más de 10.000 recargas diarias y tres millones acumuladas en los nueve primeros meses de 2026.

Qué red hay disponible y a qué ritmo crece

Del total, más de 85.000 cargadores están instalados en el ámbito privado —viviendas particulares y empresas— y más de 12.000 puntos son de uso público, según el comunicado de la compañía. Con esa base, Iberdrola se sitúa como líder español de puntos de recarga de acceso público y agrupa una cuota superior al 20% de los cargadores públicos del país.

Publicidad

El nivel de uso confirma que la infraestructura ha dejado de ser un experimento. La compañía registra más de 10.000 recargas diarias y acumula más de tres millones de recargas en los nueve primeros meses de 2026. Un volumen que sirve de termómetro: cuanto más se usa la red, más previsible resulta para el profesional planificar su jornada alrededor de ella.

Iberdrola es responsable de la instalación de uno de cada cinco cargadores en España y de su suministro de energía, una actividad que da trabajo a más de 100 empresas instaladoras y más de 1.000 profesionales, siempre según los datos facilitados por la energética, que detalla sus servicios de recarga en su web oficial.

En una flota, la recarga doméstica y la de empresa deciden el coste; la red pública solo decide hasta dónde llega la ruta.

Lo que la recarga aporta al TCO de una flota

Aquí está el argumento que de verdad pesa en la decisión del autónomo y de la PYME. Iberdrola recuerda que la recarga doméstica ofrece ahorros de hasta el 90% respecto a los vehículos de combustión. Traducido al TCO —el Coste Total de Propiedad que suma adquisición, energía, mantenimiento y seguros— la energía deja de ser la variable que decide y pasa a jugar a favor del eléctrico.

Eso sí, no toda la recarga vale lo mismo. La doméstica y la de empresa concentran el ahorro; la pública funciona sobre todo como red de apoyo en ruta. La compañía no detalla en su comunicado la potencia de carga DC —la corriente continua, la que permite rellenar batería en pocos minutos— ni el reparto de sus puntos por provincias, dos datos que el gestor necesita para calcular rutas interurbanas.

En ese cálculo entra también la fórmula de adquisición. La vía del renting permite incorporar una furgoneta eléctrica sin desembolso inicial, pero la cuota solo es comparable si se cierra con kilometraje anual y duración; sin esos parámetros, cualquier cifra mensual queda coja y no sirve para decidir.

Para qué flota encaja y qué queda por vigilar

Una red de más de 12.000 puntos públicos y un crecimiento de 200 al mes cubre con holgura el reparto urbano y metropolitano, el uso más extendido entre autónomos y PYMEs de servicios y paquetería. Para ese perfil, la combinación de recarga en nave o centro de trabajo con apoyo público es suficiente y el ahorro energético llega desde el primer mes.

Publicidad

Para una flota interurbana intensiva —mercancía a media distancia, rutas de más de 300 kilómetros diarios— la infraestructura pública todavía exige planificación, y aquí la ausencia de datos sobre potencia de carga DC es una limitación informativa real, no un detalle menor. La generalización de modelos con autonomías superiores a los 600 kilómetros, que la propia compañía cita, empuja en la dirección correcta, pero el corredor profesional aún depende de la densidad de puntos ultrarrápidos.

El contexto del sector acompaña. En septiembre de 2026, según la DGT y recogido por la compañía, cuatro de cada diez coches particulares matriculados fueron vehículos enchufables. Es decir, la presión sobre la red ya no viene solo del profesional: el particular también carga, y esa masa crítica es la que sostiene la inversión.

Publicidad

Para el autónomo que valora dar el salto, el criterio es concreto: comprobar la cobertura en su radio de trabajo, verificar el ahorro en su tarifa eléctrica y calcular el TCO a cinco años antes de firmar. Iberdrola mantiene su ritmo de despliegue mes a mes y refuerza una red que, hoy, es la más amplia del mercado español. El siguiente hito será ver si ese crecimiento se traduce en más puntos de alta potencia en los corredores interurbanos, la asignatura pendiente para la flota de transporte.