Dicen que rectificar es de sabios y eso es lo que ha hecho la marca italiana con su icónico Fiat 500 Hybrid. Desarrollado inicialmente como modelo eléctrico exclusivamente, al final se ha decidido introducir esta variante mild hybrid en su gama, tarea que no ha sido fácil porque la plataforma había sido concebida para albergar un modo de impulso EV.
Dicho esto, el segmento A es cada vez más reducido, con muchos fabricantes renunciando a ese nicho. De cualquier modo, el Fiat 500 es una leyenda entre los más pequeños desde que vio la luz en 1957. Es un vehículo casi de capricho y un urbanita convencido. Ahora esta variante Hybrid que hemos probado nos da margen para no depender de un enchufe y alejarnos de la ciudad con mayor solvencia y menos estrés.
Sistema híbrido ligero muy modesto

El sistema mild hybrid del Fiat 500 rinde 65 CV al combinar un bloque de un litro tricilíndrico con un pequeño generador eléctrico que no tiene capacidad para mover el vehículo por sí mismo. El sistema eléctrico trabaja a 12V y el cambio es manual de seis velocidades. No hay posibilidad de incorporar una caja automática en la gama, algo que siempre se agradece, sobre todo en un coche enfocado principalmente a una conducción urbana intensa.
Con apenas 3,63 metros de longitud (ha crecido 60 milímetros respecto al modelo anterior y un atractivo diámetro de giro de apenas 9,3 metros, callejear y aparcar es un placer. Esta nueva variante Hybrid se ofrece con las tres carrocerías disponibles en este modelo, es decir, hatchback tres puertas, cabrio y la original 3+1.
Coqueto por fuera, el interior también es sumamente original. El aforo es de cuatro plazas y el maletero solo ofrece 185 litros. Su tamaño no da para más. Se desmarca con guiños exclusivos, como un volante en dos tonos o la apertura de las puertas electrónica mediante un mando, algo que no es precisamente común entre los utilitarios.
Pequeñín pero bien equipado

Añade otros detalles como un sistema de carga inductiva para el móvil o el sistema de infoentretenimiento Uconnect 5, que se gestiona por un control de voz o mediante la pantalla táctil de 10,25 pulgadas del salpicadero, de diseño muy horizontal. También contempla una avanzada batería de asistentes de última generación ADAS para incrementar la seguridad y el confort.
Durante la toma de contacto con el Fiat 500 Hybrid hicimos algo de ciudad, ahí es donde lo borda, y el resto por autovía y carretera, incluso por zonas sinuosas que no es su mejor escenario. La razón es que los 65 CV/92 Nm son muy modestos cuando el trazado no es llano. Y eso obliga a tener que jugar con el cambio más de lo debido porque la sexta relación se queda sin ‘empuje’.
No pasaría nada si no fuera porque el consumo se dispara un tanto, hasta los 7,0 litros de media, lejos de los 5,2 que homologa y que son muy viables en la urbe, donde el aporte eléctrico juega a su favor (en carretera y autovía es casi nulo).
En cualquier caso esta motorización incrementará claramente las ventas del Fiat 500 para la marca italiana al no depender ya exclusivamente de las versiones eléctricas.
Precios de la gama Fiat 500 Hybrid

Además, rebaja considerablemente el precio. El de partida es de 20.850 euros, cifra que con promociones y financiación se quedaría en 17.000 euros. Se puede disfrutar del Fiat 500 Hybrid con una entrada de 2.990 euros y 99 euros al mes. Pasados dos años se abonan 14.574 euros de cuota final, o se refinancia la operación o lo cambias por otro modelo.
El Fiat 500 Hybrid se comercializa con los acabados Pop, Icon y La Prima y el precio oscila entre 20.850 y 26.350 euros. El Cabrio está disponible entre 26.350 y 29.350 euros y el 3+1 cuesta 27.850 porque solo está disponible con el acabado superior La Prima.
Fotos: Fiat.





































