Al llegar la primavera, la mayoría de los conductores se preocupa por el buen tiempo y las escapadas, pero muy pocos piensan en el estado real de su coche tras el invierno. Las bajas temperaturas, la humedad, la suciedad acumulada y los cambios de clima pueden afectar a muchos elementos del vehículo sin que el conductor lo note a simple vista. Y sin embargo, ahora es cuando más conviene revisarlo a fondo.
Alberto, médico y conductor habitual, lo tiene claro: «Siempre se habla de preparar el coche para el invierno, pero nunca para la primavera, y es casi más importante». El cambio de estación es un momento clave para revisar filtros, climatización, neumáticos o niveles de líquidos. Sobre todo porque, en primavera, factores como el polen, el polvo o la humedad pueden afectar tanto al vehículo como a la salud de los ocupantes.
4Otros elementos que conviene revisar
Además del filtro, hay otros puntos que merece la pena comprobar en primavera. Uno es el estado de los neumáticos, ya que el frío reduce la presión y puede provocar desgaste irregular. Ajustarla correctamente mejora la estabilidad y reduce el consumo de combustible. También es recomendable revisar los niveles de aceite, refrigerante y limpiaparabrisas, así como comprobar las escobillas.
Por último, conviene comprobar el sistema de aire acondicionado antes de que llegue el calor. Si el filtro está sucio o el circuito no funciona en condiciones, el aire tardará más en enfriar y el consumo será mayor. Un mantenimiento preventivo evita averías y mejora el confort en los meses más calurosos.


