Alberto (56), médico: ‘Siempre se habla de preparar el coche para el invierno, pero nunca para la primavera. Y es casi más importante’

La llegada de la primavera es el momento ideal para revisar el coche.
Filtros, climatización y neumáticos sufren tras el invierno.
Un mantenimiento sencillo puede evitar averías y mejorar la seguridad.

Al llegar la primavera, la mayoría de los conductores se preocupa por el buen tiempo y las escapadas, pero muy pocos piensan en el estado real de su coche tras el invierno. Las bajas temperaturas, la humedad, la suciedad acumulada y los cambios de clima pueden afectar a muchos elementos del vehículo sin que el conductor lo note a simple vista. Y sin embargo, ahora es cuando más conviene revisarlo a fondo.

Alberto, médico y conductor habitual, lo tiene claro: «Siempre se habla de preparar el coche para el invierno, pero nunca para la primavera, y es casi más importante». El cambio de estación es un momento clave para revisar filtros, climatización, neumáticos o niveles de líquidos. Sobre todo porque, en primavera, factores como el polen, el polvo o la humedad pueden afectar tanto al vehículo como a la salud de los ocupantes.

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¿Por qué cambiar el filtro puede evitar averías más caras?

Fuente propia

No sustituir el filtro del habitáculo a tiempo puede provocar más problemas de lo que parece. Un filtro sucio reduce el flujo de aire, obliga al sistema de climatización a trabajar más y puede terminar dañando componentes como el ventilador o el compresor del aire acondicionado. Y ello no solo afecta al confort, sino también al consumo y al coste de reparación.

Los fabricantes suelen recomendar cambiar el filtro del habitáculo cada 15.000 km o una vez al año, aunque el intervalo puede variar según el uso del vehículo y el entorno en que se conduce. En ciudades con contaminación o zonas con mucho polvo o polen, el desgaste es mayor y conviene revisarlo con más frecuencia.