Al llegar la primavera, la mayoría de los conductores se preocupa por el buen tiempo y las escapadas, pero muy pocos piensan en el estado real de su coche tras el invierno. Las bajas temperaturas, la humedad, la suciedad acumulada y los cambios de clima pueden afectar a muchos elementos del vehículo sin que el conductor lo note a simple vista. Y sin embargo, ahora es cuando más conviene revisarlo a fondo.
Alberto, médico y conductor habitual, lo tiene claro: «Siempre se habla de preparar el coche para el invierno, pero nunca para la primavera, y es casi más importante». El cambio de estación es un momento clave para revisar filtros, climatización, neumáticos o niveles de líquidos. Sobre todo porque, en primavera, factores como el polen, el polvo o la humedad pueden afectar tanto al vehículo como a la salud de los ocupantes.
1La gran olvidada en el mantenimiento del coche
Durante años, las campañas de mantenimiento se han centrado en preparar el coche para el invierno, pero rara vez hablan de la primavera. Sin embargo, el cambio de estación trae nuevos riesgos. El aumento de las temperaturas, la presencia de polen en el aire y el uso más frecuente del aire acondicionado obligan a comprobar que todo funciona correctamente antes de que surjan los problemas.
Los expertos recomiendan revisar el vehículo porque el invierno puede haber provocado desgaste en elementos clave como la batería, los neumáticos o los sistemas de ventilación. Además, la suciedad acumulada durante los meses fríos puede afectar al rendimiento del motor y al confort en el habitáculo, algo que muchos conductores pasan por alto hasta que el fallo se hace evidente.

