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miércoles, 28 enero 2026

Eduardo (42), gasolinero: ‘El precio de la gasolina va a cambiar de forma radical la semana que viene’

El precio del combustible entra en una fase decisiva. Repostar ahora o esperar puede marcar la diferencia. El depósito será el termómetro del cambio.

El precio de la gasolina es una de esas variables que influyen de forma directa en la vida diaria de millones de conductores. Cada vez que llenamos el depósito, miramos el marcador con cierta resignación y nos preguntamos si podríamos haber esperado unos días más para repostar. En las últimas semanas, la volatilidad del mercado energético ha vuelto a situar el coste del combustible en el centro del debate, con subidas y bajadas que desconciertan incluso a los más atentos a la actualidad económica.

En este contexto, Eduardo, gasolinero desde hace más de dos décadas y propietario de una estación de servicio en el centro de la península, lanza una advertencia clara: “El precio de la gasolina va a cambiar de forma radical la semana que viene”. No es una frase lanzada al aire. Según explica, hay varios factores que coinciden en el tiempo y que pueden provocar un giro brusco en lo que pagamos al llenar el depósito, tanto para bien como para mal, dependiendo del momento en que se reposte.

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Cómo afecta este cambio al bolsillo del conductor

mecánico tapa repostaje gasolina
Fuente propia/UA

La gran pregunta es evidente: ¿cómo afecta este cambio radical al bolsillo? Según Eduardo, el impacto depende mucho del momento en el que se reposte. Un conductor que llene el depósito justo antes del ajuste puede ahorrar varios euros en comparación con otro que lo haga después. En un contexto de precios altos, esa diferencia se nota especialmente en depósitos grandes o en vehículos con alto consumo.

Para quienes usan el coche a diario —trabajadores, repartidores o familias que dependen del vehículo para todo—, un cambio brusco en el precio de la gasolina puede alterar el presupuesto mensual. “No hablamos de céntimos sin importancia; hablamos de un gasto recurrente que se multiplica semana tras semana”, señala el gasolinero.

También hay un efecto psicológico. Cuando el conductor percibe que el precio sube sin parar, tiende a repostar antes “por si acaso”, llenando el depósito incluso cuando no es estrictamente necesario. Esto, paradójicamente, puede acelerar la demanda y contribuir a tensar aún más el mercado a corto plazo.

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