La noticia saltó este fin de semana, y sigue siendo tema de conversación en todo el mundo. La detención en Venezuela de Nicolás Maduro y su salida hacia una cárcel de Estados Unidos no va a tener repercusión en estos dos países.
De hecho, el mercado energético se puede ver afectado. A fin de cuentas, Venezuela es un país con reservas de petróleo, y cuando Estados Unidos se haga con el control, el tablero de juego va a cambiar sin lugar a dudas
El fin de una era en Venezuela y el impacto directo en tu bolsillo

Venezuela tiene la llave de una de las despensas de energía más grandes de todo el planeta. Durante muchísimos años, esa despensa ha estado muy vigilada debido a una situación política muy compleja y a las sanciones internacionales que impedían que su crudo fluyera con libertad. Ahora que la figura de Maduro ha salido del tablero tras su detención, el mundo entero ha girado la cabeza hacia sus pozos de petróleo con una mezcla de ambición y esperanza.
Puedes pensar que esto es solo un tema de política internacional y que no tiene nada que ver contigo, pero la realidad económica es que el mercado del petróleo funciona de una forma algo complicada. Si alguien consigue añadir una cantidad enorme de crudo en el mercado, el nivel de los precios puede bajar para todos, lo que se notará cuando vayas a llenar el depósito.
El petróleo venezolano es fundamental por una razón muy sencilla que Manuel, economista,explica de forma clara. Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, superando incluso a gigantes como Arabia Saudí. Hasta hace apenas unos días, ese petróleo apenas llegaba a las gasolineras porque la industria sufría las sanciones de Estados Unidos. Con el nuevo escenario político que se abre tras la detención del mandatario, las grandes empresas energéticas internacionales ya están preparando sus contratos. El control y la gestión de este recurso por parte de potencias occidentales va a marcar un antes y un después en la factura que pagas por el diésel o la gasolina cada semana.
La reacción de los mercados tras la detención de Maduro

Cuando ocurre un evento de esta magnitud, lo primero que suele pasar es que los mercados financieros se ponen muy nerviosos. Es lo que los expertos llaman volatilidad, y es el primer efecto que notamos a corto plazo. En los primeros días tras la noticia, es muy posible que veas que el precio del combustible en tu gasolinera sube unos céntimos o se comporta de forma un tanto errática. Esto sucede porque los inversores no saben exactamente qué va a pasar mañana y, ante cualquier duda en el mundo de la energía, la reacción instintiva es subir los precios para protegerse.
Sin embargo, cuando el miedo se va de los mercados, el precio del barril de Brent, que es el que usamos de referencia en España y en toda Europa para fijar lo que pagas en el surtidor, tiende a relajarse de forma natural. Por eso, aunque los primeros días tras la noticia de la detención de Maduro puedan ser de cierta incertidumbre, la tendencia que los analistas prevén es que el mercado empiece a descontar que pronto habrá una oferta mucho mayor de petróleo disponible para todos.
Estados Unidos, pieza clave de la ecuación

Estados Unidos siempre ha tenido interés en el petróleo de Venezuela por una cuestión de logística y cercanía geográfica. Es mucho más barato, eficiente y rápido llevar petróleo desde las costas venezolanas hasta las refinerías situadas en el Golfo de México que traerlo desde Oriente Medio.
Cuando Manuel afirma que el precio jamás volverá a ser igual una vez que Estados Unidos tome las riendas de la gestión de esos recursos, se refiere a la eficiencia operativa que las empresas norteamericanas pueden aportar. Si las grandes petroleras estadounidenses consiguen estabilizar la extracción de crudo en la zona, el coste de producción global va a bajar de una manera drástica que no hemos visto en décadas.
En España esto nos puede beneficiar de forma más o menos indirecta. Si el mercado americano está bien surtido de petróleo barato, ya no tendrá la necesidad de comprar tanto crudo en otros mercados internacionales. Esto deja mucho más petróleo disponible para que los países europeos, incluida España, podamos comprarlo a precios mucho más competitivos. Además, no podemos olvidar que algunas de nuestras empresas más importantes, como Repsol, tienen intereses históricos en Venezuela. Si la situación se normaliza, estas compañías podrán traer crudo de vuelta a nuestras refinerías en Cartagena o Bilbao con menores costes, lo que debería traducirse en un alivio real cuando te toque pasar la tarjeta en la caja de la estación de servicio.








