La eliminación del Macan por parte de Porsche es, seguramente, uno de los mayores errores de los últimos años en el industria automovilística. Bien es cierto que fue una decisión forzada por la circunstancias, pero más le hubiera valido a la marca de Stuttgart invertir lo que fuese necesario para mantener vigente el que, por entonces (hablamos de mediados de 2024), era su modelo más vendido.
Entre eso y el poco éxito de su sucesor, el Macan eléctrico, estaba claro que tarde o temprano iban a tener que revivir este modelo. Afortunadamente, el hecho de pertenecer al Grupo Volkswagen les permite poder elegir una base de la cual partir. Y esta no podía ser otra que la del Audi Q5.
Cabe recordar que el Macan original, lanzado a principios de 2014, compartía plataforma con el Q5 de la época, la conocida como MLB. También fueron comunes algunos motores… y ahí terminan las coincidencias. Después de probarlos en su día, no parecían en absoluto coches que tuviesen tanto en común, pues Porsche siempre imprime su sello en todo lo que hace.

Para no revelar absolutamente nada, las primeras pruebas del nuevo Porsche Macan se están realizando sobre un Audi Q5. Esto da una idea de la fase tan inicial en la que se encuentra el proyecto, y lo en serio que se lo toman en Porsche. De hecho, hablamos de un modelo que no estará listo hasta 2028.
Incluso se han planteado dudas con su denominación, algo que no nos esperábamos. La mayor probabilidad, no obstante, es que conserve el nombre Macan, aun conviviendo con el modelo 100 % eléctrico; algo que, sin ir más lejos, ya sucede con el Cayenne. Con todo, se ha especulado con otras posibilidades, como Cajun (nombre del proyecto inicial, a principios de la década de 2010) o incluso Octan, del que descocemos su procedencia.
Otra de las grandes novedades respecto a su antecesor estará en la presencia de versiones híbridas enchufables, pues la primera generación únicamente dispuso de motores de gasolina sin ningún tipo de electrificación y, por un periodo bastante breve (finales de 2013 y principios del 2017), de una mecánica diésel 3.0 V6 de 258 CV.

Desde el punto de vista estético hay muy poco que decir, pues los prototipos de pruebas siguen mostrando el diseño exterior de un Audi Q5. De hecho, lo que nos ha llevado a sospechar ha sido la placa de matrícula (es extraño ver un Audi de pruebas sin la ‘IN’ de Insgolstadt) y una cierta divergencia entre los pasos de rueda y la anchura de vías.
Respecto al interior, no tenemos instantáneas aunque desde SHProshots nos aseguran que tampoco hay cambios respecto al Q5. Otra muestra de que al desarrollo del Macan aún le quedan muchos meses por delante.
Galería de imágenes espía del Porsche Macan 2028
Fotos: SHProshots



















