¿Alguna vez has dicho o te han dicho que necesitas el ‘permiso del coche’ sin tener muy claro a qué documento se refiere? Hay mucha gente que confunde el carnet de conducir con el permiso de circulación y mucho cuidado, porque son papeles diferentes y cada uno sirve para una cosa.
El permiso (o carnet) de conducir es el que identifica al conductor del vehículo y el que probablemente primero te pedirá un agente si te para en un control. Y por otro lado está el permiso de circulación, que es el documento que identifica a tu vehículo y confirma que cumple con todos los requisitos a nivel técnico para poder circular.
José, inspector de la ITV, confirma que «la gente llega a la estación y te pregunta por el permiso del coche, pero muchas veces están pensando en el carnet de conducir. Incluso personas con muchos años de experiencia al volante mezclan los conceptos. El problema es que cada documento sirve para una cosa diferente y uno no sustituye al otro.
1El permiso de conducir: la ‘autorización’ personal para ponerte al volante
El permiso de conducir es un documento personal, es decir, el carnet de toda la vida que acredita que una persona está autorizada y capacitada para ponerse al volante de un vehículo y circular por la vía pública. El carnet de conducir que puedes obtener a partir de los 18 años en España, en el caso del coche.
«Es importante entender que el carnet no tiene nada que ver con un coche concreto. Lo que hace es habilitar a la persona para conducir ciertos vehículos. Luego cada categoría tiene sus propias reglas«, reconoce este trabajador de la ITV. El ejemplo más claro es el permiso B, el más común en España, pues permite conducir turismos y vehículos ligeros de hasta 3.500 kilos de masa máxima autorizada. Cuando la gran mayoría de los conductores hablan de que se han sacado el carnet, se refieren a este permiso.
Eso sí, no es el único. Hay distintas categorías según el tipo de vehículo. Por ejemplo, los permisos A1, A y A permiten conducir motocicletas con distintas potencias, mientras que el C está reservado para camiones y el D, para autobuses. La ‘variedad’ responde a que no es lo mismo conducir un turismo que un vehículo pesado o un autobús con pasajeros.
En España, hay más de 28 millones de personas con carnet de conducir, según cifras oficiales de la DGT. Por lo general, tiene una vigencia de 10 años desde la fecha de expedición, y después se renueva también cada 10 años, hasta cumplir los 65, cuando se suele acortar a 5 años. También va vinculado al sistema de puntos.
«Otro error muy habitual es pensar que cualquier carnet sirve para cualquier vehículo. Si conduces un camión con carnet de coche, la multa también puede llegar a los 500 euros«, señala José.

