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viernes, 2 enero 2026

Javier (36), técnico de ITV: «Pasar la revisión a la primera es más fácil con estos consejos»

La ITV no tiene por qué ser un problema si se tienen en cuenta una serie de consejos prácticos.

La cita con la ITV suele generar un nudo en el estómago a cualquier conductor. Da igual que tu coche sea nuevo o que lo cuides como si fuera un hijo. Siempre aparece un miedo irracional a que el técnico encuentre un detalle que te obligue a volver al taller y repetir todo el proceso.

Javier lleva más de una década trabajando en una de estas estaciones y sabe muy bien lo que se mira y algunos trucos utilizan los conductores que siempre pasan la revisión a la primera. Y es que un pequeño gesto de cinco minutos puede cambiar por completo el destino de tu coche.

Preparativos que ahorran disgustos en la ITV

inspeccion ITV
Fuente: aema itv

Mucha gente piensa que pasar la ITV es cuestión de suerte, pero la realidad es muy distinta. Javier explica que buena parte del éxito reside en la preparación previa.

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“Lo primero es la organización de tu tiempo y de tus papeles. No te puedes imaginar la cantidad de conductores que llegan a la estación y se dan cuenta de que se han dejado la documentación en casa. Debes llevar siempre contigo la tarjeta de inspección técnica del vehículo y el permiso de circulación original. Sin estos papeles, la inspección ni siquiera puede empezar. Además, pedir cita previa no es solo una cuestión de cortesía o comodidad. Es una estrategia para evitar esperas infinitas que solo consiguen ponerte más nervioso de lo habitual.”

Cuando entras en la estación con hora fijada, el proceso se desarrolla de forma más natural. Javier explica que cada inspección suele durar entre veinte y treinta minutos. Si vas sin cita, te arriesgas a que haya una cola enorme y que el motor de tu coche se enfríe demasiado mientras esperas. Esto es un error común que puede afectar a la prueba de gases, una de las más temidas. Por eso, planificar tu visita es el primer paso real para garantizar que todo salga bien a la primera.

La importancia de los detalles que saltan a la vista

matricula coche
Fuente: Agencias

Aunque los técnicos son profesionales objetivos, la primera impresión cuenta mucho. Javier confiesa que ver un coche limpio y ordenado por dentro da una sensación de mantenimiento general que influye en la actitud del inspector. Si llevas el coche lleno de suciedad o con trastos por todas partes, parece que no te importa el estado de tu vehículo. Un lavado exterior concienzudo y un interior despejado dicen mucho de ti como propietario. Pero más allá de la estética, hay elementos visuales que son motivo de falta grave inmediata si no están en condiciones.

Las placas de matrícula son un ejemplo perfecto de esto. Tienen que ser bien legibles, sin manchas de grasa ni dobleces y muy bien sujetas. Si un número no se ve bien porque la pintura se ha levantado, te vas a ir a casa con un suspenso. Lo mismo ocurre con el tapón del depósito de combustible. Parece una tontería, pero si no cierra de forma hermética, se considera un fallo de seguridad. Comprobar que los paragolpes están firmes y no presentan roturas con bordes cortantes es otra tarea sencilla que debes hacer antes de salir de casa. Son detalles que puedes revisar en cinco minutos y que te aseguran que no te pondrán ninguna pega por cuestiones meramente visuales o de carrocería.

El sistema de iluminación y la visibilidad bajo la lupa del técnico

faros de coche
Fuente propia

Si hay un apartado donde la mayoría de los conductores suspenden es en el alumbrado. Javier insiste en que antes de acudir a la cita debes pedirle a alguien que se ponga fuera del coche mientras activas todas las luces. Tienen que funcionar todas: posición, cruce, carretera, intermitentes, la luz de marcha atrás y, por supuesto, la de la matrícula trasera. Un solo foco fundido ya supone un problema que te obligará a volver otro día. No olvides tampoco el claxon, porque si no pita con la fuerza necesaria, no pasarás la prueba.

La visibilidad es otro punto crítico que Javier analiza cada día. Cualquier impacto pequeño en el parabrisas puede convertirse en una grieta mayor en cualquier momento debido a los cambios de temperatura. Si tienes un chinazo en el campo de visión del conductor, lo más probable es que te califiquen la falta como grave. Del mismo modo, los retrovisores deben estar en perfecto estado. Si el cristal está roto o el soporte baila un poco, es un riesgo para la seguridad que los inspectores no pueden pasar por alto. Asegúrate también de que los limpiaparabrisas tienen líquido y que las escobillas limpian bien el cristal sin dejar rastros.

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Seguridad interior y elementos que protegen a los ocupantes

cinturones de seguridad
Fuente: Agencias

Dentro del coche existen elementos que a veces olvidamos, pero que son vitales para la ITV. Los cinturones de seguridad deben abrochar y desabrochar con suavidad y el mecanismo de bloqueo tiene que funcionar ante un tirón seco. Javier recuerda un punto muy importante para los padres: “si llevas instalada una silla infantil, esta debe ser un dispositivo de retención homologado.”

Además, todos los cierres de las puertas y los elevalunas eléctricos deben funcionar correctamente desde los mandos del conductor. Si una puerta no se abre desde fuera o desde dentro, el coche no se considera seguro para circular.

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Otro aspecto que se revisa con mucho cuidado es el funcionamiento de los sistemas antihielo y antivaho. Es fundamental que el aire salga hacia la luna delantera para desempañar en días de lluvia o frío. Si el ventilador no funciona o no dirige el aire hacia arriba, es un fallo que debes reparar antes de ir a la inspección.

Ahora los técnicos se conectan al sistema de diagnóstico de a bordo de los coches más modernos. Esto les permite ver si hay fallos ocultos en sistemas de seguridad como el ABS o el control de estabilidad. Si tienes algún testigo encendido en el cuadro de mandos, mejor pásate por el taller antes de pisar la estación de ITV.

Bajo el capó, los niveles de líquidos deben estar en su sitio. Revisa el aceite, el líquido refrigerante y el líquido de frenos. Si el técnico ve que hay fugas excesivas o que los niveles están bajo mínimos, sospechará que el mantenimiento del vehículo es deficiente. Javier nos da un consejo para la prueba de emisiones, que es la que más asusta a los dueños de coches diésel. Unos kilómetros antes de llegar a la inspección, circula con el coche a revoluciones un poco más altas de lo habitual. Esto ayuda a limpiar el sistema de escape de residuos y carbonilla acumulada, permitiendo que los gases salgan mucho más limpios cuando el inspector ponga la sonda.

Saber cuándo te toca pasar la ITV es tu responsabilidad como conductor. Mucha gente se arriesga a circular con la inspección caducada, pero Javier advierte que es una idea pésima. Las multas pueden llegar a los 200 euros si se te ha pasado el plazo. Pero si circulas sin haber pasado nunca la inspección o con resultado negativo, puede escalar hasta los 500 euros. Además, hoy en día las cámaras de tráfico y las bases de datos compartidas hacen que sea muy fácil detectar a los infractores sin necesidad de que un agente te pare en la carretera.

Estar al día con la ITV no es solo para evitar multas, sino para garantizar que tu coche es seguro para ti y para todos los que comparten la vía contigo.

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