Si vives en Colmenar Viejo, Las Rozas o Tres Cantos, sabes de sobra que salir de tu municipio cualquier día laborable a primera hora por la carretera M-607 es horrible. Lo que no te llevaría más de 30 minutos, pasa a ser el doble, con la consiguiente pérdida de tiempo y de combustible.
La solución de muchos vecinos pasa por cerrar el anillo norte de la M-50 y completar una carretera que debería rodear Madrid por completo, pero que se interrumpe al llegar a El Pardo. Es un proyecto que lleva años congelado. Al mismo tiempo, hay otra propuesta sobre la mesa, como es restringir el uso de la M-50, igual que ya se hace en la M-30 o en la M-40, a los vehículos más contaminantes.
1Los vecinos piden el cierre de la M-50: ¿por qué creen que es la solución?
Siguiendo esta última idea, la idea de cerrar la M-50 tiene que ver con aplicar restricciones a los vehículos más contaminantes, como ya pasa en la M-30 o la M-40, para así reducir el volumen de tráfico. A priori, esta medida aliviaría la presión que soportan cada día la M-607 y la A-1.
En algunos tramos de la carretera de Colmenar, la densidad del tráfico es especialmente alta en hora punta y los accesos a la capital son un cuello de botella. Así que si parte del tráfico deja de utilizar la M-50 o se distribuye de una manera más eficiente, las vías del norte de la Comunidad de Madrid podrían respirar.
Eso sí, tenemos que tener en cuenta que restringir el tráfico en una vía no siempre es la solución al problema, porque no siempre hace que el tráfico desaparezca. Es como ocurre con los parquímetros en los barrios, que en ocasiones desplazan el problema a zonas colindantes. Si miles de conductores utilizan hoy la M-50 para evitar las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) de otras carreteras, no les quedaría otra que trasladarse a otras vías, que ya de por sí están bastante saturadas.
La competencia de esta carretera la tiene el gobierno, y desde la Plataforma por la Finalización de la M-50 denuncian que el proyecto se ha ido aplazando legislatura tras legislatura.

