Entrar en una zona de bajas emisiones sin autorización cuesta 200 euros, aunque tu coche luzca la etiqueta medioambiental más limpia. Y las cámaras que controlan esos accesos ya están multando.
No hablamos de un aviso que llegará algún día. Los lectores de matrículas instalados en los perímetros de las ZBE, es decir, las zonas de bajas emisiones, están conectados y tramitan denuncias: en A Coruña han empezado a sancionar después de varios años con los equipos colocados pero sin conexión, y en Madrid las multas llegan por cruzar una sola manzana dentro del área restringida. El criterio es simple: si tu vehículo no está autorizado, la etiqueta del parabrisas da igual.
Cuánto cuesta entrar en una ZBE sin autorización
La sanción viene marcada por la Ley sobre Tráfico para las restricciones de circulación. Acceder o circular por una zona de bajas emisiones sin cumplir los requisitos es una infracción grave recogida en el artículo 76 de la Ley sobre Tráfico: 200 euros de multa, que se quedan en 100 euros si pagas en los 20 días siguientes a la notificación. Ese descuento, eso sí, te cierra la puerta a presentar alegaciones.
Hay un detalle que sorprende a muchos conductores: esta infracción no resta puntos del carnet. No figura en el anexo de detracciones, así que el castigo es exclusivamente económico. Por eso las cámaras se han vuelto tan rentables para los ayuntamientos: cobran rápido, no discuten y no dependen de que un agente te dé el alto.
La etiqueta te dice qué coche conduces; la autorización municipal te dice si puedes entrar. Son dos cosas distintas y la cámara solo comprueba la segunda.
Ojo al matiz que provoca la mayoría de las denuncias: tener etiqueta no equivale a tener permiso. El distintivo ambiental de la DGT clasifica el vehículo (A, B, C, ECO y 0), pero quien decide quién entra es la ordenanza de cada municipio, y en muchas zonas solo pueden pasar residentes, vehículos de carga y descarga, transporte público o quienes van directos a un aparcamiento.
Por qué Google Maps no te libra de la multa
Desde febrero de 2025 la aplicación muestra una ‘Z’ dentro de un círculo junto al tiempo estimado de cada ruta que atraviesa una ZBE. A veces añade un enlace a la normativa municipal. Vale como pista, pero ahí se acaba la ayuda.
Lo que Google Maps no hace es recalcular el recorrido si tu coche no puede entrar. No funciona como la opción de evitar peajes: si no eliges tú una alternativa, te guía por dentro de la ZBE igualmente. Tampoco permite indicar la etiqueta del vehículo; en el perfil solo eliges la motorización (gasolina, diésel o eléctrico) para calcular una ruta más eficiente en consumo.
Y no hay garantía de que el aviso aparezca. La compañía ha ido incorporando ZBE poco a poco, empezando por las ciudades grandes, y algunas como la de A Coruña siguen sin figurar. También hay usuarios que han reportado fallos en la delimitación del área y en la actualización de la normativa.
Cómo configurar Waze para esquivar las ZBE
La alternativa más útil ahora mismo está en Waze, también propiedad de Google. La clave consiste en decirle a la app qué etiqueta llevas antes de arrancar: entra en Ajustes, busca el apartado ‘Pases de peaje y VAO’ y selecciona la etiqueta de tu vehículo. A partir de ahí, la aplicación puede esquivar los perímetros donde no tienes permiso.
Esa misma pantalla permite afinar. En Madrid se puede limitar el aviso a Distrito Centro o a Plaza Elíptica; y si viajas fuera, se pueden añadir las ZBE de Francia, Alemania, Austria y otros países. Con Google Maps el paso es manual: traza la ruta, mira qué alternativas llevan la ‘Z’ y elige una sin ella.
Lo que todavía no funciona y a lo que conviene estar atento
El mapa normativo va por delante de la tecnología. La Ley de Cambio Climático obliga a los municipios de más de 50.000 habitantes a contar con una ZBE, y cada uno diseña su perímetro, sus excepciones y su horario como quiere. El resultado es un puzzle: dos ciudades de la misma provincia pueden tener reglas distintas, y lo que en una se resuelve con etiqueta B, en otra exige autorización previa.
Mientras tanto, las cámaras se conectan. No hay una fecha común: cada ayuntamiento activa las suyas cuando termina la instalación y el periodo de aviso, y no siempre lo anuncia con claridad. Ahí está el riesgo real. Guarda la ordenanza del municipio al que vas, comprueba si tu matrícula está registrada como autorizada y no confíes la decisión al navegador.
Y si te llega la denuncia, recuerda los plazos: 20 días para pagar con descuento o para alegar. Pagar rápido alivia el bolsillo, pero renuncias a discutirla. Si el acceso era legal —parking, residente, autorización puntual— no lo dudes: alega con el justificante en la mano.
Ficha de la Multa
- A quién afecta: a cualquier conductor que entre o circule por una ZBE sin la autorización que exige la ordenanza municipal, incluidos los coches con etiqueta B, C, ECO o 0 si esa norma no les permite el paso.
- Cifras a tener en cuenta: 200 euros de sanción, que bajan a 100 euros con el pronto pago en 20 días; cero puntos del carnet; y el límite de acceso lo fija cada ayuntamiento, no la etiqueta de la DGT.
- Consejo para evitarlo: consulta la ordenanza del municipio antes de salir, revisa si la ruta marcada lleva la ‘Z’ en Google Maps y configura tu etiqueta medioambiental en Waze para que rodee el perímetro.

