Despertar por la mañana y ver tu coche cubierto por un precioso manto blanco es una imagen de postal. Pero si tienes que ir a trabajar, esa estampa se convierte en un dolor de cabeza. Además, la DGT está muy atenta cuando cae una nevada, y no solamente para ver si llevas cadenas cuando es necesario.
Si tienes prisa por salir un día de nieve, te abrigas bien y sales a la calle con la intención de quitar un poco de nieve del parabrisas y ponerte en marcha. La mayoría de la gente piensa que, mientras puedan ver algo por el cristal, todo está en orden. Pero la realidad es bien distinta.
2La normativa de la DGT que puede salir muy cara
Puede que te estés preguntando dónde pone exactamente que está prohibido llevar nieve en el coche. Lo cierto es que, si buscas la palabra nieve en el código de circulación, no vas a encontrar un artículo específico que diga que no puedes llevarla
Sin embargo, la DGT utiliza otros artículos para sancionar estas conductas. El primero de ellos es el artículo 18.1 del Reglamento General de Circulación. Este texto explica que como conductor estás obligado a mantener tu campo de visión y la libertad de movimientos necesaria. Si solo limpias un pequeño hueco en el parabrisas, estás incumpliendo la ley. No te sirve de nada ver solo lo que tienes justo delante si no tienes una visión periférica clara. Esta infracción conlleva multas que van desde los 80 hasta los 200 euros.
Por otro lado, existe el artículo 14, que es el que te puede meter en un lío de verdad si no limpias el techo. Este artículo habla sobre la disposición de la carga. Para la DGT, una capa de nieve acumulada en la parte superior de tu vehículo se considera una carga mal sujeta. Si la nieve se desprende y sale volando, se considera una pérdida de carga que puede poner en peligro a otros usuarios de la vía. En este caso, la multa habitual es de 200 euros. Pero cuidado, porque si los agentes consideran que has puesto en un riesgo extremo a los demás por no haber limpiado el coche, podrían llegar a acusarte de conducción temeraria. En situaciones muy graves donde se produzca un accidente con heridos por culpa de ese desprendimiento, las consecuencias podrían incluso llevarte ante un juez con penas de prisión.








