Desde el 1 de octubre, conducir una moto en chanclas está prohibido: la DGT ya aplica su nueva norma de vestimenta y protección sobre dos ruedas. Un día después de su entrada en vigor toca repasar qué ha cambiado para motoristas, usuarios de patinete eléctrico y riders que reparten en bicicleta, porque las obligaciones nuevas se mezclan con otras que llevaban años vigentes sin que muchos conductores lo tuvieran claro.
El primer dato que conviene memorizar es el del casco. La normativa añade a los usuarios de patinete eléctrico a la lista de quienes deben llevarlo puesto y bien abrochado en todo momento. No hacerlo se considera una infracción grave y la multa asciende a 200 euros.
Qué prohíbe la DGT desde el 1 de octubre
La reforma toca varios frentes a la vez y conviene tenerlos separados para no confundirlos. Estos son los cambios que ya están en la calle:
- Chanclas y sandalias: prohibidas para quienes conducen motos y ciclomotores. La presentación inicial de la norma extendía la restricción a patinetes y bicicletas, pero el texto concreta la prohibición a los vehículos a motor de dos ruedas.
- Guantes homologados: obligatorios para el conductor y para el pasajero, aunque solo en vías interurbanas.
- Casco en patinete eléctrico: obligatorio en todo momento y bien abrochado, también en trayectos urbanos cortos.
- Edad mínima de 15 años: para conducir un patinete eléctrico en cualquier vía de España.
- Chaleco reflectante: exigido a los usuarios de patinete cuando circulan de noche o con poca visibilidad, y a los riders que reparten en bicicleta a cualquier hora del día.
El calzado abierto y los guantes forman parte de ese paquete de protección personal que hasta ahora quedaba en manos del sentido común de cada conductor. Ya no es una recomendación: es una obligación con consecuencias si te paran en un control.
Cuánto cuesta en euros y a quién afecta
El único importe que se ha concretado públicamente es el del casco en patinete: 200 euros, tipificados como sanción grave. Para el calzado abierto y para los guantes homologados no se ha detallado una cuantía específica en la información difundida, así que conviene consultar el texto consolidado antes de dar por hecha cualquier cifra. Tampoco se especifica si estas conductas llevan aparejada detracción de puntos del carnet.
El casco deja de ser una recomendación en el patinete y pasa a ser obligación: 200 euros si te paran sin él, aunque el trayecto dure cinco minutos.
Lo que sí está claro es a quién aprieta la norma. Afecta a cualquier motorista, con independencia de la cilindrada y de los años de carnet que acumule, y también al pasajero que sube detrás. Y afecta, por primera vez con rango estatal, a los usuarios de patinete eléctrico, un colectivo que hasta ahora se movía en un limbo normativo con reglas distintas según el municipio.
En el caso de los repartidores en bicicleta, la exigencia del chaleco reflectante no entiende de horarios: da igual que repartan a las doce de la mañana o a las once de la noche. Puedes ampliar detalles en la información oficial de la DGT.

Qué cambia para el motorista de a pie y hacia dónde va la norma
Hasta esta reforma, la protección personal del motorista se concentraba casi en exclusiva en el casco. La ley obligaba a llevarlo en motos y ciclomotores y, en determinados supuestos, también a los ciclistas, pero el resto del cuerpo quedaba al albur del criterio de cada uno. Las chanclas en verano, el pantalón corto y los guantes finos eran una imagen habitual en cualquier carretera secundaria.
A partir de ahora el foco se desplaza a las extremidades. Los pies y las manos pasan a estar cubiertos por la norma, y eso tiene una consecuencia práctica inmediata: la excursión urbana que termina en una carretera interurbana convierte un calzado legal en una infracción sin que el conductor haya cambiado nada. Por eso conviene llevar los guantes homologados guardados en el vehículo todo el año, no solo cuando se sale de ruta.
Para los usuarios de patinete eléctrico el cambio es aún mayor. La edad mínima de 15 años y el casco obligatorio ponen orden en un ámbito donde cada ayuntamiento aplicaba su propio criterio, y sitúan estos vehículos en un terreno más parecido al de un ciclomotor que al de un juguete de movilidad. Los repartidores en bicicleta, por su parte, tienen que asumir que el chaleco reflectante ya no es un complemento de seguridad: es una prenda de trabajo obligatoria.
La información difundida no incluye, por el momento, ningún calendario adicional para ampliar estas exigencias, así que la recomendación es sencilla: revisa el calzado y los guantes antes de arrancar, comprueba la homologación de lo que llevas y no des por hecho que un trayecto corto por ciudad te exime del casco. Apúntalo, porque el control puede llegar en el peor momento.
Claves de la Normativa
- A quién afecta: a motoristas y pasajeros de motos y ciclomotores, a usuarios de patinete eléctrico de cualquier edad y a los riders que reparten en bicicleta.
- Cifras y fechas a tener en cuenta: entrada en vigor el 1 de octubre; 200 euros de multa por no llevar el casco en el patinete eléctrico; 15 años de edad mínima; guantes obligatorios solo en vías interurbanas.
- Consejo para evitarlo: deja un calzado cerrado y los guantes homologados en el vehículo, y no confíes en que el trayecto corto por ciudad te libre de la obligación del casco en el patinete.

