La DGT confirma 1.775 muertos en accidentes de tráfico en 2025, diez menos que en 2024. El descenso existe, pero es tan pequeño que casi se pierde entre el resto de las cifras: una bajada de apenas el 0,6 % respecto al año anterior. Y las causas principales siguen siendo las de siempre: las distracciones al volante y la velocidad.
Conviene mirar el dato con perspectiva y no quedarse en el titular. En 2024 se registraron 1.785 fallecidos en las carreteras españolas, un 1 % menos que en 2023, según los datos consolidados para vías urbanas e interurbanas que recoge la web oficial de la DGT. Ese mismo año se contabilizaron 462,9 millones de desplazamientos de largo recorrido, un 3 % más que en 2023, y 9.561 personas hospitalizadas tras un siniestro.
Esa es la foto completa: nos movemos más y, aun así, morimos un poco menos. La tasa mejora, sí, pero lo hace a un ritmo que no invita a celebrar nada. Diez vidas menos sobre un total que supera el millar y medio de fallecidos es un avance real y, al mismo tiempo, la prueba de que el margen de mejora sigue siendo enorme.
Qué dicen los datos de siniestralidad de 2025
El balance que confirma Tráfico deja 1.775 personas fallecidas en 2025, una cifra que rompe la tendencia de los últimos ejercicios, aunque solo un poco. La comparación con 2024 es la que deja el titular: diez fallecidos menos, el descenso más discreto de los últimos años. Un año antes, la bajada respecto a 2023 había sido del 1 %, también muy contenida.
Coger el móvil al volante sigue costando 200 euros y 6 puntos del carnet: un gesto de un segundo que aparece detrás de demasiadas muertes.
Lo que se mantiene estable es el patrón de los siniestros. La mayoría de los accidentes mortales se producen en vías interurbanas, en desplazamientos de corta distancia y por errores humanos que se repiten año tras año. Nada de eso lo arregla una cifra global que baja unas décimas.
Hay además un detalle que muchos conductores pasan por alto: la estadística oficial mezcla vías urbanas e interurbanas. Eso implica que el dato incluye también lo que ocurre en las ciudades, donde los usuarios vulnerables —peatones, ciclistas y motoristas— concentran una parte muy relevante de las víctimas mortales.
Distracciones y velocidad: las dos causas que más vidas se llevan
Si algo explica que la cifra no baje más rápido, son las conductas. Las distracciones al volante y la velocidad inadecuada vuelven a figurar como los principales factores asociados a los siniestros mortales, según los datos que maneja Tráfico.
Traducido a euros y puntos: usar el teléfono al volante es una infracción grave, con 200 euros de multa y 6 puntos menos en el carnet. El exceso de velocidad, por su parte, arranca en 100 euros y puede llegar hasta los 600 euros y la pérdida de 6 puntos, en función de cuánto se supere el límite.
Lo que tampoco ha cambiado es el perfil de quien comete estas infracciones ni el escenario donde se producen las muertes. Las distracciones no entienden de edades: van del conductor novel que mira la pantalla del móvil al veterano que programa el navegador con el coche en marcha. Y el precio es el mismo para todos: 200 euros y 6 puntos cuando hablamos del teléfono.
La velocidad es el otro gran factor. No siempre se trata de correr mucho: muchas veces se trata de circular a una velocidad que no corresponde a las condiciones de la vía, la visibilidad o el tráfico.
La sanción es la misma —multa económica y detracción de puntos— y, cuando el exceso es muy elevado, la cosa puede acabar en los tribunales: superar en más de 80 km/h el límite en vía interurbana, o en más de 60 km/h en urbana, es delito según el artículo 379 del Código Penal.
Qué pasa en el resto de Europa y qué puedes hacer tú
El marco de referencia no es una ocurrencia nacional. La Unión Europea se ha marcado el objetivo de reducir a la mitad las muertes en carretera en 2030 respecto a 2019, y de llegar a cero en 2050 dentro de la llamada Visión Cero. España se mantiene por debajo de la media europea en fallecidos por millón de habitantes, pero la tendencia a la baja se ha aplanado en casi todos los países y ese estancamiento es el verdadero problema de fondo.
¿Y qué puedes hacer tú con todo esto? Bastante más de lo que parece. La mayoría de los siniestros mortales se explican por un puñado de gestos evitables: no coger el móvil, ajustar la velocidad al entorno real y no dar por hecho que el trayecto de siempre es el trayecto seguro. La cifra de 1.775 fallecidos no es un número abstracto; detrás hay 1.775 historias que terminaron antes de tiempo.
Si te llega una multa relacionada con distracciones o velocidad, apunta los plazos. En la mayoría de las sanciones tienes 20 días para alegar o para pagar con una reducción del 50 %, y conviene decidir con cabeza: el pago rápido cierra la puerta al recurso. Si eliges reclamar, guarda pruebas y no dejes pasar el plazo, porque la vía de apremio —el cobro forzoso— llega después y con recargo.
El próximo hito del calendario será el de las operaciones especiales de finales de año, cuando la DGT y la Guardia Civil de Tráfico concentran más medios en las carreteras por los desplazamientos festivos. Ahí se volverá a medir, en tiempo real, si estas cifras sirven para algo.

