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El impresionante Mercedes que Wagener nos regala nada más abandonar su puesto de trabajo

Gorden Wagener dejó de ser el Director de Diseño de Mercedes-Benz. Pero eso no ha sido problema para desvelar esta maravilla creada en el mundo digital y que se inspira en el primer AMG de la historia.

Desde el pasado 1 de febrero, Bastian Baudy se ha convertido en el nuevo Director de Diseño de Mercedes-Benz (hasta ese mismo día era responsable de diseño en Mercedes-AMG) tras el adiós del carismático Gorden Wagener, quien llevaba la friolera de 28 años en las filas de la compañía alemana. Tanto tiempo no puede olvidarse de la noche a la mañana y muestra de ello es que casi mientras que estaba limpiando su escritorio, estaba publicando en sus redes sociales este proyecto que se inspira en una de las berlinas de competición más míticas de los años ‘70.

Nacido de forma exclusiva en el mundo digital, este impresionante proyecto rinde homenaje al ilustre Mercedes 300 SEL 6.8 AMG de 1971, una máquina de competición que fue más conocido por su apodo: Red Pig (en inglés) o Rote Sau (en alemán). Pero que es verdaderamente especial para la casa de Affalterbach, porque marcó el pistoletazo de salida a la historia de AMG 28 años antes de que la firma de la estrella la adquiriera en 1999.

Este particular automóvil luce detalles que usan los Mercedes-Benz más modernos

2026 Mercedes Red Pig. Gorden Wagener. Imagen delantera.
Foto: Gorden Wagener

La compañía alemana no ha presentado de forma oficial este proyecto del antiguo diseñador de la marca, pero es cierto que aparece en el libro ‘Iconic Design’ ilustrado por Gorden Wagener, Thomas Ammann y Marc-Stefan Andres, que fue publicado por Delius Klasing en noviembre de 2025. En ese mismo momento Wagener dio pocas explicaciones al respecto y se limitó a describirlo como un «Showcar invisible», con S mayúscula. Y nada más.

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Claramente el concepto de Wagener tiene una estrecha relación con aquel Mercedes 300 SEL 6.8 AMG al conservar sus proporciones clásicas. Aunque el resto se ha llevado al Siglo XXI al apostar por avanzados grupos ópticos con tecnología Full LED o por una particular parrilla delantera que ha pasado a ser la pieza clave en el frontal de modernos automóviles como el nuevo GLC EQ. Todo ello sin pasar por alto detalles inspirados en los actuales modelos de Affalterbach y sin perder su ADN de competición con esa legendaria decoración o con esas llantas de cinco radios inspiradas en las de aquel Red Pig.

Se convirtió en el primer vehículo construido por AMG y en una leyenda de los circuitos

2026 Mercedes Red Pig. Gorden Wagener. Imagen trasera.
Foto: Gorden Wagener

Una verdadera maravilla de la ingeniería que nació desde la base de una berlina tan lujosa como lo era el W109, el antecesor al legendario Clase S. Sin embargo, Hans Werner Aufrecht y Erhard Melcher (los fundadores de AMG), se esforzaron al máximo para ajustar el peso hasta los 1.635 kilos y para ser capaces de introducir bajo su largo capó delantero el extraordinario bloque M100 debidamente mejorado. De ahí que ese V8 atmosférico pasara de 6.3 a 6.8 litros de cubicaje para ser capaz de superar la barrera de los 420 CV de potencia, enviados todos ellos a sus ruedas traseras por medio de un cambio ZF con cinco velocidades.

Los maestros de AMG también ensancharon su carrocería para aumentar sus vías, modificaron de forma drástica las suspensiones, instalaron un poderoso equipo de frenos… Todo lo necesario para poder inscribir al Mercedes 300 SEL 6.8 AMG en la categoría Gr.2 y plantarse en las 24 Horas de Spa en 1971, donde consiguieron la victoria en su categoría y un segundo puesto en la general.

La unidad original desapareció, pero Mercedes-Benz fabricó una réplica en 2006

Mercedes 300 SEL 6.3 AMG. Imagen movimiento.
Foto: Mercedes-Benz

Se cree que la unidad original fue debidamente desmantelada tras abandonar la competición y ser utilizada como banco de pruebas para la empresa aeroespacial Matra. Todo ello mucho antes de la profunda conexión que AMG tendría años después con Mercedes-Benz, quien allá por el año 2006 se animó a construir desde cero una perfecta réplica utilizando el chasis de un 300 SEL y un motor M100 originales, que se adaptaron siguiendo planos originales y fotografías de la época. Y que el maestro Wagener reinterpretó como pocos podían imaginar.

Fotos: Gorden Wagener

Fotos: Mercedes-Benz

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