A lo largo de este año, el Mercedes GLC con motores de combustión (no confundir con el GLC con tecnología EQ, basado en otra plataforma) recibirá una actualización, tanto estética como tecnológica. Esta generación, la segunda, lleva en el mercado desde 2022, y se vio envuelta en una polémica cuando la marca de la estrella reemplazó los motores V6 y V8 de gasolina de las versiones de Mercedes-AMG por sendos cuatro cilindros en línea.
Los modelos a los que hacemos referencia son los Mercedes-AMG GLC 43 y GLC 63 S E-Performance, este último dotado de un sistema híbrido enchufable. Todo parece indicar que ambos volverán a sus raíces reemplazando dicho bloque por un seis cilindros, en el caso del menos potentes, y por un V8 en el GLC 63. Esto también conllevará que el GLC 43 abandone esa denominación para adoptar la de GLC 53, un número ya empleado en el Clase E y GLE.
Cazado en plena fase de pruebas en el extremo norte de Suecia, este SUV deportivo adelanta cambios relevantes en diseño, tecnología y mecánica, con el objetivo de mantener su estatus como una de las propuestas más equilibradas entre prestaciones, lujo y uso diario dentro del universo AMG.
La escena no podía ser más propia de un vehículo en desarrollo: temperaturas bajo cero, luz natural muy limitada en pleno mes de enero y un prototipo que apenas dejaba ver sus detalles entre la oscuridad y el camuflaje. Aun así, las primeras imágenes del AMG GLC 53 permiten anticipar la dirección que tomará este modelo, alineado con el nuevo lenguaje estético que Mercedes-Benz está implantando en toda su gama.

Como en los últimos lanzamientos de la marca, el protagonismo lo toman las ya características luces diurnas en forma de estrella. Este elemento se ha convertido en una firma visual inequívoca de Mercedes, y en el GLC 53 renovado volverá a estar presente tanto en los faros delanteros como, previsiblemente, en los pilotos traseros. Aunque la zaga aún no está completamente camuflada, es fácil imaginar que adoptará un diseño similar al de otros modelos recientes, con gráficos luminosos en forma de estrella que aportan una imagen más tecnológica y reconocible, especialmente de noche.
El frontal también sufrirá modificaciones. Todo apunta a que tanto los faros como el paragolpes serán rediseñados, con líneas más afiladas y una presencia más agresiva, acorde con el posicionamiento deportivo del AMG GLC 53. La parrilla Panamericana, sello de identidad de AMG, seguirá siendo uno de los elementos clave, aunque podría incorporar nuevos patrones internos y detalles en negro brillante para reforzar su carácter. En conjunto, el facelift buscará un aspecto más moderno y dinámico, sin perder la elegancia que caracteriza al GLC.
En el interior es donde se esperan algunas de las novedades más importantes. La gran protagonista será la introducción del nuevo sistema operativo MB.OS, que marcará una nueva etapa en la experiencia digital de Mercedes-Benz. Este software promete una gestión más rápida, intuitiva y personalizable de todas las funciones del vehículo, además de una integración más profunda de servicios conectados, asistentes inteligentes y actualizaciones remotas.

Sin embargo, no todos los elementos del habitáculo cambiarán por completo. Siguiendo el ejemplo de la Clase C, el AMG GLC 53 facelift mantendrá gran parte de la arquitectura interior actual, pero actualizará el volante, que pasará a incorporar botones físicos en lugar de superficies táctiles. Esta decisión responde a las críticas de muchos usuarios, que reclamaban mandos más precisos y fáciles de usar sin apartar la vista de la carretera. Con ello, Mercedes busca un equilibrio entre modernidad y ergonomía, recuperando la funcionalidad tradicional sin renunciar a la sofisticación tecnológica.
En la parte mecánica, la adición de la hibridación ligera o incluso un sistema híbrido enchufable de altas prestaciones permitirían al GLC 53 mantenerse competitivo frente a rivales cada vez más sofisticados. Además, la electrificación aporta un plus de par instantáneo, ideal para mejorar la aceleración y la sensación de empuje, uno de los rasgos distintivos de cualquier AMG. Todo ello sin renunciar al sonido y la personalidad de un seis cilindros, una configuración que muchos puristas siguen considerando como el equilibrio perfecto entre deportividad y refinamiento.
Desde el punto de vista dinámico, el AMG GLC 53 facelift mantendrá su planteamiento como SUV deportivo polivalente. Es decir, capaz de ofrecer altas prestaciones en carretera, un comportamiento ágil en conducción deportiva y, al mismo tiempo, un elevado nivel de confort para el uso diario. La tracción total 4MATIC+, la puesta a punto específica de suspensiones y dirección, y un sistema de frenos de alto rendimiento seguirán siendo elementos clave de su propuesta.

La llegada de este facelift en 2026 o 2027 será fundamental para mantener al GLC en una posición destacada dentro de uno de los segmentos más competidos del mercado premium. Con rivales directos como el BMW X3 M40i o las versiones deportivas del Audi Q5, Mercedes-AMG necesita ofrecer una combinación convincente de diseño atractivo, tecnología de vanguardia y mecánicas electrificadas de alto rendimiento.
En definitiva, el Mercedes-AMG GLC 53 renovado se perfila como una evolución estratégica más que una revolución, pero con cambios lo suficientemente importantes como para marcar un nuevo estándar dentro de su categoría. Un diseño actualizado con la firma luminosa en forma de estrella, un interior más refinado y funcional gracias al MB.OS y a los nuevos mandos físicos, y una mecánica híbrida de seis cilindros prometen convertirlo en uno de los SUV deportivos más completos de su generación.
Galería de imágenes del Mercedes-AMG GLC 53
Fotos: SHProshots


























