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Roberto (44), mecánico: ‘En cuanto se va el frío aparecen averías que te pueden costar hasta 1.400 euros’

El invierno no siempre rompe el coche… pero lo debilita. Las averías más caras aparecen cuando llega el buen tiempo. Y muchas se podrían evitar con una revisión a tiempo.

El invierno pone a prueba a cualquier coche. Las bajas temperaturas, la humedad, los trayectos cortos y los largos periodos parado en el garaje generan un desgaste silencioso que no siempre da la cara en el momento. De hecho, muchas de las averías más caras no aparecen cuando hace frío, sino semanas después, cuando suben las temperaturas y volvemos a utilizar el vehículo con normalidad.

Roberto, mecánico con más de dos décadas de experiencia en taller, lo ve cada año: “En cuanto se va el frío empiezan a llegar coches con fallos que llevaban meses gestándose. El conductor cree que todo está bien porque ha arrancado durante el invierno, pero el problema está dentro y acaba explotando”. Y lo peor es la factura: algunas reparaciones superan los 1.400 euros si no se detectan a tiempo.

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Refrigeración auxiliar: un sistema que trabaja en silencio

Foto: Ford

Otro de los grandes afectados por el invierno es el sistema de refrigeración auxiliar. Durante los meses fríos, especialmente en recorridos urbanos y trayectos cortos, este sistema funciona más de lo habitual para ayudar a que el motor alcance su temperatura óptima.

El problema es que los fallos no siempre se manifiestan de inmediato. El conductor sigue circulando sin notar nada hasta que aparecen avisos en el cuadro o, en el peor de los casos, un sobrecalentamiento. Las reparaciones en este apartado suelen moverse entre los 498 y los 784 euros, dependiendo del componente afectado. Para cualquier mecánico, es una de esas averías que se podrían haber evitado con una simple revisión tras el invierno.