Cada invierno se repite la misma escena: llega la nieve por sorpresa, las carreteras se complican y miles de conductores se dan cuenta, demasiado tarde, de que no llevan el equipamiento adecuado en el maletero. Las cadenas vuelven a ser protagonistas y, con ellas, las dudas de siempre: cuáles comprar, cuánto gastar y si realmente merece la pena invertir en modelos caros para un uso puntual.
En este contexto aparecen historias como la de David, un mecánico de 41 años que lleva más de dos décadas trabajando con coches de todo tipo. Su experiencia no solo se limita al taller, también a la carretera. Y precisamente en una situación límite descubrió una solución inesperada: unas cadenas compradas por apenas 3 euros en Aliexpress que, contra todo pronóstico, le permitieron salir de un apuro serio en plena nevada.
3Lo barato y el mito de la mala calidad
Existe la creencia generalizada de que todo lo que es barato es malo. David, desde su experiencia, matiza esta idea. “No puedes pedirle a unas cadenas de 3 euros lo mismo que a unas de 60, pero tampoco hay que despreciarlas”, explica. El problema no es el precio, sino el uso que se les da.
Estas cadenas no están diseñadas para circular a alta velocidad ni para recorrer largas distancias. Usarlas fuera de su contexto puede acabar en rotura o pérdida de eficacia. Sin embargo, como herramienta de emergencia, cumplen absolutamente su cometido. El error está en pensar que una sola solución sirve para todos los escenarios.








