Han pasado más de dos años desde que tuve la oportunidad de probar el McLaren 750S en el circuito de Estoril, en Portugal. Casi dos años y medio desde que nos llegó la invitación a la redacción y se me encomendó la responsabilidad de ser el representante de esta revista en esa presentación tan exclusiva de la firma británica.
Han pasado 27 meses desde aquel día de noviembre y no ha pasado una semana en la que no hable (probablemente, demasiado) de la experiencia, de las increíbles sensaciones que pude experimentar. Y, de nuevo, vuelvo a encontrarme con él. El McLaren 750S, en su carrocería Spider, con techo rígido plegable.
Antes de empezar, hemos de pedir disculpas, pues como podrás comprobar no figura nuestra habitual columna de mediciones. Nos hemos encontrado diversas limitaciones para ello; por ejemplo, que nuestra pista de pruebas no es adecuada para semejante potencial, además de que el tiempo no acompañó en absoluto. Lo justo para que Iván sacase a relucir todo su talento en estas espectaculares fotografías.

Otro problema al que te enfrentas en el McLaren 750S es a la hora de medir la aceleración del kilómetro saliendo de parado. Con un compacto de unos 150 CV, por ejemplo, esta prueba se puede finalizar a unos 160 o 170 km/h, aproximadamente. En el McLaren, la aguja se estaría acercando peligrosamente a los 300 km/h. Basta con echar un vistazo a las cifras oficiales: con esta carrocería descapotable, tarda 7,3 segundos en alcanzar los 200 km/h y 20,4 segundos en llegar a los 300 km/h. Por completar, el 0-100 km/h lo hace en 2,8 segundos. Sencillamente, descomunal.
Por supuesto, habrá quien no se impresione con estas cifras porque el eléctrico ‘X’ acelera más rápido que el mismísimo Concorde, y demás lindezas. Sin acritud, ojalá tuviesen la posibilidad de experimentar en sus cuerpos cómo el McLaren 750S Spider empuja con rabia mientras su V8 emite un aullido rabioso. Y cuando crees que estás en éxtasis, aumenta la presión de los turbos para transportarte al hiperespacio. Y todo esto en un lapso de apenas 10 segundos. 10 segundos que, ojalá, jamás se borren de mi mente.

Más allá de las cifras y las sensaciones, otro aspecto que caracteriza al 750S es que, con sus limitaciones, puede ser un medio de transporte para diario. Eso sí, para ello no recomiendo los asientos de tipo baquet de la unidad de pruebas, que sujetan de manera ejemplar pero no son para estar entrando y saliendo. Para eso, mejor los denominados ‘Comfort seats’, que se ofrecen opcionalmente. Otro aspecto que colabora en esta doble utilidad es el sistema de elevación del eje delantero, imprescindible para pasar badenes o en rampas pronunciadas, que funciona realmente rápido. Basta con pulsar un botón a la izquierda del volante, bastante accesible.
Un aspecto a tener en cuenta es la apertura de las puertas, que suben prácticamente en vertical. Aún así, se necesitan aproximadamente 2,8 metros de anchura, más de lo que ofrecen muchas plazas de garaje estándar, mientras que en vertical se necesitan 1,95 metros.

Los días lluviosos tampoco son en los que más se disfruta. Claro, estamos ente un coche de 750 caballos y 800 Nm de par máximo transmitidos únicamente al eje trasero, equipado con unos neumáticos de 305 milímetros de ancho. En esta situación, se impone seleccionar el modo Comfort, circular en la marcha más larga posible y ser muy suave con el pie derecho, pues el control de tracción tiene que echar horas extra.
Ahora me pregunto: ¿Es el McLaren 750S Spider el mejor supercoche descapotable del mundo? Desde mi experiencia, la respuesta es un rotundo sí. El equilibrio carretera-pista es difícil de igualar, y dudo mucho que sea mejorable. Ahora bien, no he tenido la posibilidad de probar en condiciones similares ninguno de los posibles rivales de este 750S, que todo sea dicho, hoy día son pocos. Pero dudo que alguno le supere desde el punto de vista de la comodidad que es capaz de ofrecer en el uso diario, a pesar de que no sobra hueco para el equipaje ni para dejar objetos en el habitáculo.

Lo cierto es que no le he prestado especial atención al consumo, pues me parece algo banal en un coche que, para empezar a hablar, son más de 350.000 euros. Y de ahí para arriba, todo lo que quieras gastarte en los cientos de posibilidades de personalización; sin ir más lejos, hay 30 colores de carrocería para elegir. En fin, como en los últimos meses, seguiremos soñando…
La clave
Es difícil explicar con palabras qué se siente al conducir el 750S Spider. Es una mezcla de nerviosismo (y eso que ya nos conocíamos…) y una emoción que te recorre la espalda, esa misma que queda adherida al respaldo cuando hundes el pie derecho en el acelerador.
Ficha técnica del McLaren 750S Spider
| Motor | 4.0 V8 biturbo |
| Disposición | Central-trasero longitudinal |
| Nº de cilindros/válvulas | 8, en V / 32 |
| Cilindrada (c.c.) | 3.994 |
| Alimentación | Inyección directa, doble turbo e intercooler |
| Potencia máxima/rpm | 750 CV / 7.500 |
| Par máximo/rpm | 800 Nm / 5.500-6.500 |
| TRANSMISIÓN | |
| Tracción | Trasera |
| Caja de cambios | Automática de 7 velocidades |
| DIRECCIÓN Y FRENOS | |
| Dirección | Cremallera, electrohidráulica |
| Vueltas de volante (entre topes) | 2,1 |
| Diámetro de giro (m) | N.d. |
| Frenos. Sistema (Delantero/Trasero) | Discos carbocerámicos ventilados y perforad. |
| SUSPENSIÓN | |
| Delantera: Independiente. | |
| Trasera: Independiente. | |
| RUEDAS | |
| Neumáticos | 245/35R19-305/30R20 |
| Marca | Pirelli PZero Corsa |
| dimensiones y capacidades | |
| Peso en orden de marcha (kg) | 1.513 |
| Largo/Ancho/Alto (mm) | 4.569 / 2.161 / 1.196 |
| Capacidad del maletero (l) | 150+58 |
| Capacidad del depósito (l) | 72 |
Galería de imágenes del McLaren 750S Spider
Fotos: Iván Santamaría























































