Maserati negocia con Jac Motors y Huawei: la alianza que revolucionaría el coche premium chino

JAC Motors ha confirmado conversaciones con Huawei y Stellantis, pero reconoce que no hay acuerdo firmado ni memorando de entendimiento. Sobre la mesa hay dos modelos: el heredero del Levante y un posible nuevo Quattroporte.

Maserati negocia con Jac Motors y Huawei una alianza industrial que puede redefinir el coche premium chino. La operación, confirmada por el propio fabricante asiático, todavía no tiene acuerdo firmado, pero ya maneja dos nombres propios: el heredero del Levante y un nuevo GT.

JAC Motors ha dado el paso que nadie esperaba. Después de una subida inusual de sus acciones en los últimos días, la compañía china ha reconocido que mantiene conversaciones con Huawei y con Stellantis sobre una posible cooperación. Lo ha hecho con un comunicado breve, sin detalles, y con una advertencia que conviene subrayar: el alcance y la estructura de cualquier colaboración siguen sin estar definidos.

Tampoco hay memorandos de entendimiento. La firma asiática insiste en que no existe ningún acuerdo formal vinculante y califica la negociación de ‘no relevante’, al menos en lo que respecta al movimiento bursátil. O sea: la puerta está abierta, pero el pasillo sigue vacío.

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Qué dice exactamente la confirmación de JAC Motors

Hasta ahora, los rumores sobre un acercamiento entre Stellantis y varios grupos chinos para producir los futuros modelos de Maserati eran solo eso, rumores. Nadie los había confirmado de forma oficial. Esta es la primera vez que una de las partes implicadas pone nombre y apellidos al asunto, aunque sea con el freno de mano echado.

Lo que sí trasciende, y aquí está el interés real para el aficionado, es qué coches podrían salir de esa hipotética alianza. Según las informaciones de Milano Finanza, sobre la mesa hay dos novedades: un SUV de gran tamaño llamado a heredar el testigo del Levante y un GT que podría ser el nuevo Quattroporte.

La marca del Tridente no vende tecnología, vende deseo: entregar la ingeniería a China y quedarse con el diseño es una apuesta tan lógica como arriesgada.

El buque insignia de la casa modenesa tenía que haber llegado en 2025. Se aplazó sin fecha concreta y, según las mismas fuentes, los motivos no fueron técnicos —se apostaba por una propulsión exclusivamente eléctrica— sino estilísticos. La idea era alejarse de la berlina clásica y explorar carrocerías distintas. Traducción libre: no tenían claro qué coche querían vender, pero sí que no querían vender el de siempre. El apellido Quattroporte, por cierto, arrastra más de seis décadas de historia dentro de el catálogo de la marca del Tridente.

Quién haría qué: JAC, Huawei y Maserati

Maserati Huawei colaboración

El reparto de tareas que se maneja es el de una colaboración a varios niveles. JAC se encargaría de la investigación, el desarrollo y la producción; Huawei aportaría la tecnología —software a bordo, conectividad y sistemas de asistencia—; y Maserati asumiría el diseño y el estilo. En corto: la marca italiana pondría la piel y los asiáticos, los músculos.

Queda una incógnita de peso: la fábrica. No está decidido si los coches saldrán de China, de Cassino o de otro emplazamiento. La decisión no es menor para la matriz de la marca, Stellantis, porque de ella dependen el empleo industrial en Italia y buena parte del relato político de la operación.

Eso sí, conviene no correr. Una cosa es abrir una mesa de negociación y otra muy distinta firmar. Y aquí, de momento, solo hay lo primero.

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Qué significa esto para el comprador español

Vamos por partes. Hoy, en el concesionario, no cambia nada: no hay acuerdo, no hay coche y no hay fecha. Comprar un Maserati sigue siendo exactamente lo mismo que era la semana pasada.

Pero el movimiento sí dice mucho de hacia dónde sopla el viento en el lujo europeo. Las marcas premium que no pueden financiar solas una plataforma eléctrica tienen dos salidas: aliarse con un socio tecnológico chino o mirar cómo se les escapa el segmento. Maserati acaba de dejar la puerta entreabierta. La gran mayoría de los analistas apunta en la misma dirección desde hace meses, aunque nadie se atrevía a ponerle nombre a la operación. Nadie ha firmado todavía y, por eso mismo, conviene no comprar el relato antes que el coche.

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Si la alianza se cierra, el calendario se estira mucho: desarrollo, homologación europea, industrialización y lanzamiento. Hablamos, en el mejor de los casos, de finales de esta década. Traducción para quien está decidiendo compra: no esperes un Maserati chino y barato a corto plazo. Y si algún día llega, llegará con una pregunta incómoda colgada del espejo retrovisor: ¿sigue siendo un Maserati?

Información útil para el conductor

  • Cifra clave: ninguna definitiva. JAC reconoce contactos con Huawei y Stellantis, pero no hay acuerdo vinculante ni memorando firmado; el propio fabricante chino califica el asunto de ‘no relevante’ para su cotización.
  • Modelos en el aire: un SUV grande heredero del Levante y un GT que podría llamarse Quattroporte. Los dos, solo sobre la mesa y sin fecha.
  • Reparto de tareas: JAC investigaría, desarrollaría y fabricaría; Huawei pondría la tecnología; Maserati, el diseño y el estilo.
  • Lectura de Merca2.es: sin fábrica confirmada ni calendario, ninguna decisión de compra debería moverse por este anuncio. El valor de la noticia está en la señal: el lujo europeo ya no descarta la ingeniería china.
  • Curiosidad: el Quattroporte acumula más de seis décadas de historia en la marca. Su relevo se aplazó sin fecha en 2025 y sigue sin calendario confirmado.