Que el frío afecta más de la cuenta a la batería de los coches no es nada nuevo, y por eso puede que alguna mañana a tu vehículo le cueste más de la cuenta arrancar. Ahora que los eléctricos ganan cuota de mercado dentro del parque móvil español, tenemos sobre la mesa otro dato importante.
Las bajas temperaturas afectan directamente a la batería y pueden reducir la autonomía hasta un 30%, según estudios de Tesla o Nissan. Esto significa que el trayecto que normalmente haces sin problema, ahora quizá te obliga a revisar tus hábitos de carga.
Eso sí, no todo son malas noticias. Con el mantenimiento adecuado puedes tener tu coche eléctrico en buen estado y, sobre todo, asegurarte de que siga siendo eficiente durante todo el invierno. Influye la manera de cargarlo, la presión de los neumáticos o el uso del climatizador, entre otras cuestiones.
La prioridad en invierno es cuidar la batería de tu eléctrico

Las baterías de litio que alimentan los coches eléctricos son muy sensibles a las bajas temperaturas. Cuando el termómetro baja de los 0ºC, la capacidad de almacenamiento de energía disminuye y eso afecta al rendimiento. En cifras, hay coches eléctricos que pueden perder hasta un 30% de autonomía en recorridos por la ciudad.
La solución es planificar trayectos más cortos o directamente cargar el coche con más frecuencia en invierno. En relación a esta última opción, no todas las cargas del coche son iguales en esta época del año.
- La carga rápida puede ser más agresiva para la batería a bajas temperaturas, mientras que la lenta mantiene la salud del acumulador.
- Evita llegar al 0% de batería en días muy fríos y, si es posible, carga siempre en un garaje cerrado. Mantiene la temperatura de la batería más estable y reduce la pérdida de autonomía.
Hay algunos eléctricos que permiten precalentar la batería antes de arrancar el coche. Es una función reservada para los modelos más modernos, pero suele activarse desde la app del vehículo, calienta el acumulador y optimiza su rendimiento desde el principio. Además, gastarás menos energía para calentar la batería y lo ganarás con una mayor autonomía para el trayecto en sí.
Otros consejos de mantenimiento para tu coche eléctrico

La batería es el elemento que más sufre, pero no es el único. Toma nota:
- Neumáticos y presión: el frío hace que baje la presión de los neumáticos, así que tendrás que revisarla regularmente y ajustarla según las recomendaciones del fabricante. Mantenerla dentro de los niveles adecuados es imprescindible por una cuestión de seguridad y también para no disparar el consumo energético. Y si circulas por zonas de montaña con hielo y nieve, quizá te convienen unos neumáticos de invierno.
- Sistema de climatización: el climatizador puede consumir mucha energía en invierno. Si tu coche tiene bomba de calor, el gasto va a ser menor que con resistencia eléctrica. En cualquier caso, precalienta siempre el habitáculo mientras el coche está enchufado para ganar algo de autonomía durante el viaje.
- Frenos y seguridad activa: los sistemas de frenada regenerativa se pueden comportar de manera diferente con temperaturas bajas, pues recuperan menos energía y el tacto es mucho más firme al principio. Es importante que te familiarices con la respuesta del coche y compruebes que el ABS y el control de estabilidad funcionan correctamente, sobre todo a la hora de circular por carreteras con nieve y hielo.
- Limpieza y cuidado exterior: la nieve, el hielo y la sal de la carretera pueden afectar a los sensores, cámaras y pintura. Limpia bien el coche, revisa espejos, cámaras y sensores antes de salir, y no te olvides de limpiar luces y matrículas para mantener una buena visibilidad.

