Las mañanas de invierno tienen un enemigo común para millones de conductores: el hielo en la luna del coche. Salir con prisas, ver el parabrisas completamente blanco y no saber muy bien cómo actuar es una escena que se repite cada año cuando bajan las temperaturas. En ese momento, muchos recurren a soluciones rápidas que parecen eficaces… pero que pueden acabar provocando daños caros y evitables.
Echar agua caliente, rascar con cualquier objeto a mano o accionar los limpiaparabrisas a la fuerza son errores muy habituales. Sin embargo, todos ellos ponen en riesgo la luna del coche, los propios limpiaparabrisas e incluso la seguridad durante la conducción. Saber cómo quitar el hielo correctamente no solo ahorra tiempo, también evita averías y mejora la visibilidad desde el primer kilómetro.
5El papel del alcohol y los líquidos anticongelantes
Una alternativa casera y segura es el uso de alcohol, ya que tiene un punto de congelación más bajo que el agua. Pulverizar una mezcla de alcohol y agua sobre el hielo ayuda a debilitar la capa helada y facilita su retirada. Eso sí, nunca debe sustituirse por agua caliente ni aplicarse en exceso sobre gomas y plásticos sensibles.
También es fundamental revisar el depósito del limpiaparabrisas y asegurarse de que contiene un líquido específico para invierno. Utilizar agua normal puede hacer que el sistema se congele y deje de funcionar justo cuando más se necesita. Un buen líquido anticongelante ayuda a mantener la luna limpia durante la marcha y evita problemas posteriores.








