El invierno en carretera tiene sus propios trucos, y uno de los más traicioneros para muchos conductores tiene que ver con las luces. En esta época del año anochece antes (aunque poco a poco los días ya son más largos), es normal encontrar bancos de niebla, lluvia intensa… ¿Sabes qué tipo de iluminación tienes que utilizar en cada caso?
El principal error está en pensar que por encender todas las luces del coche vas a ver mejor en determinadas situaciones, y la realidad es que no es así. No todas las luces sirven para lo mismo y, por ejemplo, encender las largas cuando hay niebla no tiene ningún sentido. Igual que las antinieblas delanteras o traseras cuando solo caen cuatro gotas.
La Dirección General de Tráfico (DGT) recuerda que hay que circular «a una velocidad y con unas luces que permitan detener el vehículo en la zona iluminada».
Luces de día o de cruce: ¿cuándo usarlas?

Las luces de cruce, también conocidas como las de corto alcance, son el primer recurso en condiciones de baja visibilidad. Tienen un haz corto, ancho y asimétrico, así que están diseñadas para iluminar la carretera sin deslumbrar a otros conductores.
Su uso lo deberíamos tener claro, porque son las luces que activamos por la noche, al atardecer, en túneles o cuando hay niebla y lluvia que reducen la visibilidad. En este sentido, la DGT tiene una ‘regla de oro’: si no puedes ver una matrícula a 10 metros o un coche oscuro a 50 metros, las luces de cruce se quedan cortas.
Por otro lado, tenemos las luces diurnas o DLR (Daytime Running Lights), que no sustituyen a las cortas, pero aumentan significativamente la visibilidad de día. Según estudios europeos, mantener las DLR encendidas reduce un 10% los fallecidos por accidentes de tráfico. Además, Philips calcula que un coche con luces diurnas se ve a 240 metros y, sin ellas, la distancia se reduce a menos de la mitad.
Desde el año 2011, las luces diurnas son obligatorias en la Unión Europea para coches nuevos y van siempre encendidas. La DGT avisa de que en carreteras con tráfico, cruces con poca visibilidad o autopistas en las que está el sol bajo, las DLR ayudan a que el resto de conductores nos vean antes. Para los coches que no tienen luces de diurnas, Tráfico recomienda encender las luces de cruce durante el día para mejorar la visibilidad.
Luces antiniebla, posición y qué activar en invierno

No todo el mundo sabe utilizar correctamente las antiniebla delanteras y traseras. Las primeras (no son obligatorias en todos los vehículos) se pueden usar en tramos de vías estrechas con muchas curvas, y en caso de niebla, lluvia fuerte, polvo o humo que reduzca la visibilidad.
En cambio, las antiniebla traseras están reservadas para las situaciones más extremas, es decir, con lluvia muy intensa, niebla muy intensa o circunstancias que reduzcan seriamente la visibilidad. Ojo con confundirlas y encenderlas cuando no toca, porque también es motivo de sanción.
¿Y el alumbrado de posición? En este caso, y como indica su nombre, no ilumina, pero sí advierte de la posición y la anchura del vehículo. Viene bien, sobre todo, cuando el coche está parado en un arcén con poca luz o para vehículos grandes que superan los 2,10 metros de ancho.
Y ojo con las largas, sobre todo en carreteras secundarias o en tramos de autovía por la noche, porque perfectamente pueden deslumbrar a los conductores que circulan de frente.
Por tanto, la DGT advierte que hay distintos tipos de luces y tan importante es encenderlas cuando corresponde como no activarlas todas a la vez, porque seguramente no sea necesario.

