El Leapmotor B10 ya se fabrica en Figueruelas. La planta zaragozana de Stellantis ha arrancado la producción del primer coche de una marca china ensamblado en Europa, un movimiento que reordena la estrategia industrial del grupo en el continente y abre una vía nueva para el resto de fabricantes asiáticos.
Cómo es el B10 que sale de Figueruelas
El modelo que empieza a salir de la línea aragonesa es un SUV de 4,52 metros de longitud, con carrocería de cinco puertas y cinco plazas. Llega al mercado español con dos tecnologías de propulsión: una versión totalmente eléctrica (BEV) y otra de autonomía extendida (REEV), ambas con 218 CV de potencia. La diferencia entre las dos no está en el rendimiento, sino en cómo se alimenta cada una.
La variante REEV, todavía poco habitual en España, incorpora un pequeño motor de combustión que no mueve las ruedas: actúa como generador para recargar la batería y permite viajar sin depender de un punto de carga. En la práctica, es la puerta de entrada para quien quiere un eléctrico pero no tiene garaje o no quiere planificar cada desplazamiento. La versión eléctrica pura apunta, en cambio, al conductor urbano con posibilidad de cargar en casa o en el trabajo.
Detrás de la operación está la sociedad conjunta Leapmotor International, creada con Stellantis a comienzos de 2024 para el desarrollo, la fabricación y la comercialización de los modelos de la marca china fuera de su mercado doméstico. Fabricar en Europa forma parte de esa hoja de ruta: el grupo pone la planta y el conocimiento industrial, y la marca aporta producto y tecnología. Según la información difundida por la propia compañía, el B10 es solo el primer paso de un plan más amplio.
Del coche importado al coche fabricado en Europa

Hasta ahora, la marca había llegado al continente importando sus modelos desde China, empezando por un utilitario urbano que se convirtió en su primer volumen comercial en el mercado español. El salto a la producción local cambia dos cosas a la vez: reduce la exposición al marco arancelario europeo sobre los eléctricos de origen chino y recorta los costes logísticos de traer unidades por barco. También acorta los plazos de entrega, un factor que el comprador nota más de lo que parece cuando compara concesionarios.
Fabricar en Zaragoza no convierte al B10 en un coche europeo por decreto, pero le ahorra aranceles, fletes y meses de espera.
La factoría aragonesa tiene además un valor estratégico para el grupo: aprovecha capacidad industrial ya instalada en Europa para un producto de volumen medio, el tramo donde se juega la mayor parte del mercado. El SUV compacto es hoy el corazón de las ventas europeas, y producir ahí un modelo nuevo evita levantar una planta desde cero. Las unidades que salgan de la línea están llamadas a abastecer los mercados del continente, no solo el español.
Qué significa para el comprador y para el mercado
El movimiento confirma una tendencia que el sector venía anticipando: la producción de marcas chinas dentro de Europa deja de ser un anuncio y pasa a ser una realidad industrial. Eso presiona a la baja los precios del segmento y, sobre todo, obliga a las marcas tradicionales a defender su terreno con producto propio. Para el comprador, la consecuencia práctica es más oferta en el mismo tramo de tamaño y de equipamiento, con una guerra de precios que se libra en el segmento C, el de los compactos familiares.
Conviene, eso sí, mirar con lupa la letra pequeña. Que un modelo se ensamble en España no significa automáticamente que cumpla todos los requisitos de las ayudas a la compra de eléctricos, que fijan umbrales de precio y condiciones de fabricación que se revisan convocatoria a convocatoria. Antes de firmar, toca comprobar si la unidad concreta aparece en el listado del plan vigente y si el concesionario aplica el descuento sobre el precio final. La asignación de volúmenes a Figueruelas será, además, la prueba de fuego del proyecto.
En el horizonte quedan varias citas por cerrar. La marca tiene pendiente detallar el posicionamiento comercial de las unidades europeas y completar la red de distribución que acompañe el volumen, mientras el sector vigila si la producción se mantiene estable en los próximos trimestres. Ahí se verá si el proyecto es una operación de imagen o una apuesta industrial de fondo. La referencia para medirlo será el ritmo de matriculaciones del modelo en el mercado español a lo largo de 2027 y su capacidad para colarse entre los compactos más vendidos.
📊 Claves de la noticia
- Cifras a tener en cuenta: 4,52 metros de longitud del B10; 218 CV en las dos versiones; dos mecánicas disponibles, eléctrica pura y de autonomía extendida; sociedad conjunta creada a comienzos de 2024 entre la marca china y Stellantis.
- Cómo te afecta: si estás mirando un SUV compacto, la producción en Zaragoza amplía la oferta y debería traducirse en plazos de entrega más cortos y precios más ajustados que los de un modelo importado. Antes de firmar, revisa si la versión elegida entra en la convocatoria de ayudas vigente, porque los requisitos cambian y no todos los eléctricos acceden al mismo importe.
- También debes saber: la versión de autonomía extendida permite repostar combustible para generar electricidad, así que elimina la ansiedad de carga sin renunciar a la etiqueta ambiental de los eléctricos. Es la opción que más está creciendo entre quienes no pueden instalar un punto de carga en casa.

