Las redes sociales, y en concreto Instagram y TikTok, están llenas de vídeos para aprender a hacer literalmente cualquier cosa. Pero ojo, porque no es oro todo lo que reluce y tampoco deberías fiarte de todo lo que te cuentan. Tampoco de los vídeos que llenan el motor del coche de espuma blanca.
David es mecánico con más de dos décadas de experiencia y tiene que lidiar con la cantidad de vídeos que circulan por redes sociales. Algunos de profesionales y otros de personas que dan consejos sin ninguna garantía a cambio. «Lo que se ve en redes queda muy bien en cámara, pero nadie te enseña el coche dos semanas después«, explica David.
Una cosa es mantener el coche cuidado, limpio y en buen estado, y otra es pretender que una zona llena de electrónica brille tanto como una llanta recién pulida. A continuación, te contamos por qué.
1Por qué no deberías lavar el motor de tu coche como en Instagram
Los vídeos de algunos ‘expertos en detailing’ suelen repetir una fórmula parecida, que pasa por utilizar agua a presión, desengrasantes potentes y ninguna explicación técnica. El problema es que los motores modernos no son solo hierro y plástico, sino que están llenos de sensores, conectores eléctricos y centralitas que no son muy amigas de la humedad.
«Un chorro mal dirigido puede entrar donde no debe, y eso no falla en el momento», explica. Aunque no lo creas, los fallos pueden aparecer días después como consecuencia de la humedad. A veces, en forma de sulfatación y otras, de falsos contactos. Entonces, es cuando empiezan a encenderse los testigos, cuando el coche da tirones o aparecen los errores difíciles de diagnosticar.
Además, no todos los vehículos reaccionan de la misma manera. En los más nuevos, con todas las protecciones en buen estado, el riesgo es mucho más bajo. En uno que ya tiene varios años, con manguitos endurecidos y juntas que han sufrido bastante, aumenta la probabilidad de sufrir algún problema en el motor.
«Un motor limpio no corre más ni gasta menos», explica David, que nos lleva a preguntarnos cuál es el interés real de limpiar el motor de un coche, más allá de la cuestión estética.








