El Land Rover Discovery 3 que ha salido del taller de Legacy Overland no es un todoterreno cualquiera. Este preparador con sede en Pensilvania (Estados Unidos) y sucursal en Portugal ha llevado a cabo una de las transformaciones más ambiciosas que hemos visto sobre la tercera generación del icónico modelo británico, conocido en el mercado norteamericano como LR3. El resultado es un vehículo que conserva la elegancia y compostura propias de Land Rover pero que esconde bajo el capó la potencia bruta de un auténtico muscle car americano.
El proyecto, bautizado como Glazed, parte de un ejemplar de 2006 al que se le ha extirpado el motor original para implantar en su lugar un bloque LS3 V8 de General Motors. Pero Legacy Overland no se ha conformado con un simple intercambio de mecánicas: el propulsor ha sido sometido a un aumento de cilindrada hasta los 6,8 litros y preparado artesanalmente para desarrollar 550 hp (558 CV) y un par motor de 525 libras-pie (712 Nm). Estas cifras prácticamente duplican las prestaciones del Discovery 3 original, que en su versión más potente apenas alcanzaba los 300 CV.
Para ser justos, el tranquilo V8 AJ41 de 4,4 litros y origen Jaguar que en el Land Rover Discovery 3 entregaba 300 CV llegaría a desarrollar 375 CV en su versión Gen III, llevada a 5,0 litros y montada bajo el capó del Discovery 4, que era en esencia el mismo modelo. Estas versiones, no obstante, son prácticamente desconocidas en España, donde la inmensa mayoría de Land Rover Discovery 3 y 4 montaron turbodiésel V6 de 2,7 y 3,0 litros, con entre 190 y 258 CV, así como entre 440 y 600 Nm.
El Land Rover Discovery 3 que habla dos idiomas electrónicos
Pero, más allá de la potencia bruta, el verdadero tour de force de este proyecto reside en la integración electrónica. Legacy Overland ha desarrollado una lógica CAN-Bus personalizada, programada íntegramente en sus instalaciones, que permite al tren motriz de General Motors comunicarse a la perfección con la electrónica original de Land Rover; algo que nos sorprende porque ni siquiera los motores Jaguar-Land Rover de aquellos Discovery 3 se comunicaban “a la perfección” con al electrónica de Land Rover, o al menos no durante todo el tiempo.

Bromas aparte, el cuadro de instrumentos, el control de tracción y los sistemas de diagnóstico funcionan exactamente como lo harían en un Discovery 3 de serie, pese a que el corazón mecánico del vehículo sea completamente diferente.
Esto nos lleva a una nueva reflexión. Y es que precisamente el control de estabilidad (ESC) de aquellos Discovery 3 salía tarado con una programación extraordinariamente conservadora que impedía al conductor no ya exceder los límites de adherencia sino ni siquiera acercarse a ellos, con un inmediato castigo en forma de corte de inyección en cuanto la carrocería se inclinaba ligeramente al abordar una cirva. Así que conservar la electrónica de chasis tal cual, tras instalar un pesado V8 rebosante de par, no deja de plantear ciertas dudas sobre el resultado final.
Como es habitual en estos engine swap, se ha sustituido no sólo el motor sino el conjunto motor-cambio, con el LS3 “atornillado” a una caja de cambios automática GM 6L80, que se conecta –mediante un adaptador fabricado artesanalmente– a la caja tránsfer original del Discovery 3, la cual distribuye el par motor desmultiplicado por la caja de cambios entre los dos ejes del vehículo, dejando inalterado el sistema de tracción total permanente original de Land Rover.
Los soportes del motor y la transmisión han sido mecanizados mediante CNC, mientras que los palieres son de nueva fabricación y están equilibrados con precisión. Además, el chasis también ha recibido importantes refuerzos, incluyendo travesaños reforzados y una suspensión de tipo coilover (muelles y amortiguadores coaxiales, como en los sistemas McPherson), calibrada tanto para soportar el aumento de par como para mantener el confort de marcha. El sistema de frenos ha sido reconstruido con pastillas mejoradas y tornillería de acero inoxidable.

Y esto nos lleva a una nueva reflexión. Y es que la desaparición de la suspensión neumática implica necesariamente la desaparición de la información de sus correspondientes sensores, lo que puede haber servido para que el ESC ignore la inclinación de la carrocería y sea, así, menos restrictivo.
Interior tecnológico con aires de Tesla en el Discovery 3 de Legacy Overland
El habitáculo del Land Rover Discovery 3 preparado por Legacy Overland conserva la arquitectura original, pero incorpora interfaces modernas. El elemento más llamativo es una pantalla digital de gran formato integrada en la consola central, inspirada en la filosofía de Tesla, que gestiona la navegación, el sistema multimedia y diversas funciones del vehículo mediante software desarrollado por el propio preparador.
El selector de marchas ha sido rediseñado con selección de modos digital, mientras que los embellecedores de la consola han sido modelados en 3D para lograr un ajuste perfecto con apariencia de equipo original. El aislamiento acústico y el control de vibraciones también han sido mejorados, y los asientos lucen nuevos tapizados en cuero de alta calidad.
En el exterior, Legacy Overland ha optado por mantener la estética discreta del Discovery 3, apostando por la filosofía sleeper que esconde prestaciones extraordinarias bajo una apariencia anodina. Las modificaciones visibles se limitan a una calandra sin emblemas, un cabrestante frontal, una escalera trasera con baca de techo y las colas de escape pulidas que asoman en el paragolpes, único indicio sonoro de lo que aguarda bajo el capó.

Como de costumbre, el preparador no ha revelado el precio de esta transformación, aunque tratándose de Legacy Overland —especializado en restauraciones de alta gama sobre clásicos todoterreno— cabe esperar una cifra de seis cifras, acorde con la complejidad y calidad del trabajo realizado.
Las claves del Discovery 3 V8 de Legacy Overland
- Motor LS3 V8 de 6,8 litros preparado artesanalmente con 558 CV y 712 Nm.
- Integración electrónica completa con la electrónica original de Land Rover mediante CAN-Bus personalizado.
- Transmisión automática GM 6L80 conectada al sistema de tracción total permanente original.
- Suspensión coilover y frenos mejorados para gestionar el aumento de potencia.
- Pantalla central tipo Tesla con software propio para navegación, multimedia y funciones del vehículo.
- Estética sleeper que mantiene la apariencia discreta del Discovery 3 original.
- Chasis reforzado con travesaños y soportes mecanizados en CNC.










































































