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Lamborghini aniquila el deportivo que nadie de la marca quería que viera la luz

Bautizado con el nombre de Lamborghini Lanzador, debería convertirse en una de las estrellas de la marca de Sant'Agata Bolognese. Pero ahora la casa italiana ha decidido no fabricar esta criatura.

El rugido que emiten sus maravillosos motores V12 y V8 sigue siendo sagrado en el universo que rodea actualmente a la firma de Sant’Agata Bolognese. De ahí que la electrificación pura y dura haya recibido un frenazo de emergencia hasta el punto de que Lamborghini ha confirmado de forma oficial que archiva los planes para el desarrollo de su primer vehículo 100% eléctrico de producción. El gran protagonista de esta historia, el crossover 2+2 anticipado por el espectacular prototipo Lanzador en el año 2023, no verá la luz como todos esperaban. En su lugar, se reinventará con una mecánica híbrida enchufable de altísimo rendimiento y probablemente inspirada en la que usa el Temerario, manteniendo viva la llama de la combustión interna al menos hasta 2030.

Stephan Winkelmann, CEO de Lamborghini, lo dejó claro en una entrevista explosiva con The Sunday Times: la apuesta por un eléctrico puro sería, en palabras suyas, «un pasatiempo caro y financieramente irresponsable» para accionistas, clientes, empleados y sus familias. ¿El motivo principal? La curva de aceptación de los vehículos de cero emisiones entre la clientela de la marca es «prácticamente nula», rozando el cero absoluto. Los compradores de un Lamborghini buscan algo más que eficiencia y par instantáneo: quieren la experiencia emocional completa. Estilo demoledor, prestaciones brutales y, sobre todo, ese sonido visceral que solo un motor de combustión sabe entregar. Y en eso, los eléctricos actuales aún no están a la altura.

Lamborghini no da la espalda a la electrificación, pero no al 100%

2023 Lamborghini Lanzador Concept. Imagen.
Foto: Lamborghini

La decisión no fue improvisada. A finales del año pasado, tras más de un año de intensos debates internos, consultas exhaustivas con clientes, concesionarios y un análisis profundo de datos acerca del mercado global, el consejo de administración tomó la determinación. Invertir recursos masivos en el desarrollo de un eléctrico cuando el segmento premium de alto rendimiento no muestra interés real habría sido un riesgo innecesario. Winkelmann lo resumió con rotundidad: los híbridos enchufables ofrecen lo mejor de ambos mundos. La respuesta inmediata y el empuje a bajas revoluciones que proporciona la batería se combinan con la potencia explosiva, la emoción y el carácter de un motor térmico de alta cilindrada.

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Y no es solo teoría. La gama actual de Lamborghini ya es completamente híbrida. El Urus SE, el Revuelto y el Temerario demuestran que esta fórmula funciona a la perfección al proporcionar unas prestaciones de otro planeta, emisiones contenidas y, lo más importante, esa conexión emocional que define a la marca italiana. Los resultados hablan solos: en 2025, Lamborghini alcanzó un récord histórico de ventas con más de 10.700 unidades entregadas, lideradas precisamente por el Urus, el SUV que se ha convertido en la columna vertebral financiera del fabricante de Sant’Agata Bolognese.

El Urus es un modelo intocable para la marca y el que paga las facturas

Lamborghini Urus SE Performante 2026 3 Motor16
Foto: SH Proshots

Precisamente el Lamborghini Urus iba a ser otro de los damnificados en la transición eléctrica. La siguiente generación, prevista para 2029, iba a dar el salto a propulsión totalmente eléctrica. Pero tras sondear a los grupos de clientes, la conclusión fue tajante: un Urus sin motor de combustión no sería un éxito garantizado. Winkelmann fue directo: «No podíamos arriesgar el modelo que paga las facturas». Aunque los superdeportivos generan márgenes de beneficio más altos, representan un segmento minúsculo comparado con el mercado del Urus, mucho más amplio y estable. Proteger el éxito comercial del SUV era prioritario, y la electrificación total se queda en standby para ese modelo también.

El CEO de la casa italiana no cierra la puerta del todo al futuro eléctrico. «Nunca digas nunca, pero solo cuando sea el momento adecuado», matizó. Lamborghini seguirá invirtiendo en electrificación para estar preparada ante cualquier escenario regulatorio o tecnológico. Vivimos en tiempos de cambios vertiginosos: si no se reacciona rápido, se pierde impulso o incluso se pone en riesgo la viabilidad. Por eso, la estrategia pasa por una base financiera sólida que permita reinvertir en innovación sin jugársela todo a una carta.

Veremos un Lamborghini Lanzador en breve, pero con mecánica híbrida enchufable

2026 Lamborghini Lanzador. Imagen lateral.
Foto: Lamborghini

En cuanto al panorama regulatorio, Winkelmann alertó sobre la incertidumbre que rodea fechas clave como 2030 (con sus exigencias de emisiones) y 2035. «Hay mucho ruido, pero poca claridad», señaló. Mientras el mercado y la normativa no maduren del todo para los superdeportivos eléctricos, los híbridos enchufables se posicionan como la solución ideal al cumplir con las normativas más estrictas, manteniendo el ADN Lamborghini y satisfaciendo las expectativas de una clientela que no está dispuesta a renunciar al alma de sus coches.

Con el Lanzador reconvertido en un híbrido enchufable y el próximo Urus manteniendo la hibridación enchufable, Lamborghini consolida su hoja de ruta hasta 2030: electrificación sí, pero sin abandonar la combustión. La marca italiana demuestra que entiende perfectamente a su público: gente que valora la exclusividad, el rendimiento sin concesiones y esa sinfonía mecánica que hace que un Lamborghini sea mucho más que un medio de transporte.