¿Alguna vez has atravesado un túnel y al salir has tenido la sensación de estar en otro planeta? No necesariamente por ser un túnel largo, sino por dividir dos ‘microclimas’ o dos lugares muy diferentes entre sí.
En España hay más de 400 túneles repartidos por la red de carreteras, con más de 200 kilómetros bajo tierra, según datos del Ministerio de Tranportes. Pueden ser más o menos largos, pero normalmente no tienen ninguna particularidad especial ni nada que los haga ser diferentes. Salvo unos pocos.
La Palma tiene ‘el túnel del tiempo’, conocido así porque el paisaje, la luz y hasta la sensación térmica cambian de forma radical al pasar de un extremo a otro. No es ninguna leyenda local, sino que miles de conductores han experimentado en algún momento esa sensación al cruzarlo. Y si tienes previsto viajar en algún momento a la isla, te contamos dónde se encuentra y qué debes tener en cuenta.
2¿Qué ocurre al cruzarlo? Microclimas y efecto Föhn
La explicación a este ‘fenómeno’ la encontramos en la ciencia y en la meteorología. La Palma, como el resto del archipiélago canario, tiene una orografía muy abrupta e influenciada por los vientos alisios. Es decir, que genera microclimas muy definidos en cuestión de unos kilómetros.
En el ejemplo del túnel de La Cumbre, los expertos señalan que se ve muy bien el contraste entre barlovento y sotavento. En la ladera de barlovento, el aire húmedo choca contra la montaña, asciende y forma nubes y lluvias. Al superar ese relieve, el aire desciende por la vertiente opuesta, más seca y cálida.
Es lo que se conoce como efecto Föhn, un fenómeno muy documentado por organismos como el Instituto Geográfico Nacional. No es que el túnel cree ese cambio, pero sí que lo hace más evidente al entrar en un microclima y salir en otro radicalmente diferente. De ahí la sensación de haber cambiado de planeta o, como mínimo, de estación.








