En un mercado en el que los todoterreno auténticos parecen condenados a la extinción, sacrificando reductoras y geometrías para agradar al conductor de asfalto, KGM España ha decidido avanzar en dirección contraria. La marca, hoy al alza entre profesionales y aficionados al 4×4, lleva años observando una tendencia preocupante: los vehículos preparados para el trabajo duro están perdiendo capacidades reales fuera del asfalto.
KGM ha reaccionado con una estrategia tan sencilla como poco habitual en la industria: escuchar al cliente intensivo, al que utiliza cada día un Musso o un Rexton en condiciones duras, y darle exactamente lo que necesita.
El resultado es una gama de paquetes off-road únicos en Europa, personalizables y homologables, que no forman una serie especial, sino una herramienta de trabajo y aventura diseñada mano a mano con quienes más saben de ello. Tras más de 130.000 kilómetros en los desiertos del norte de África, estos kits llegan ahora al mercado español con el aval de haber sido refinados en dunas, trialeras y pistas que exigen el máximo a cualquier mecánica.
Musso Profesional: la herramienta que pide el campo

El Musso (prueba de la versión eléctrica) es, desde hace años, el caballo de batalla de los clientes profesionales de KGM. Su robustez estructural —chasis de largueros y travesaños, carrocería independiente y la caja más grande del segmento— lo convierten en un lienzo perfecto para las mejoras.
La primera fase de preparación se basa en dos elementos clave: un kit de elevación de 4,5 centímetros, que mejora notablemente ángulos de ataque, salida y ventral, así como un cubre cárter de duraluminio de 8 milímetros, una pieza fundamental para evitar daños en zonas rocosas o pedregosas.
Este primer escalón ya transforma el comportamiento del Musso, llevando el ángulo de ataque a 23º, el de salida a 23,6º y el ventral a 21º, además de proteger la mecánica en situaciones realmente duras.
Para quienes trabajan en condiciones todavía más exigentes, KGM ofrece el Nivel 2, que incorpora una suspensión completamente revisada: amortiguadores específicos, muelles reforzados y una ganancia adicional de altura de 4 centímetros delante y 3 detrás. El salto cualitativo es evidente con un ángulo de ataque de 27º, de salida de 24,6º y una altura mínima delantera de 28 centímetros.
El Musso Profesional se convierte así en una máquina apta para cargas extremas y terrenos realmente complicados, manteniendo siempre una fiabilidad de primer nivel.
Rexton Profesional: el cierre perfecto del círculo

Aunque es menos habitual encontrar SUV de carrocería cerrada con reductora, el Rexton destaca en este terreno. KGM aprovecha su base técnica para desarrollar una preparación similar a la del Musso Profesional: elevación de +4,5 centímetros y cubre cárter robusto. La diferencia está en el tratamiento de la rueda de repuesto, colocada dentro del maletero mediante un sistema específico pensado para evitar daños y asegurar un acceso rápido.
Aventura: el 4×4 para quienes sueñan con paisajes remotos

Mientras los paquetes Profesionales están pensados para el trato diario más duro, la línea Aventura busca satisfacer a quienes utilizan el 4×4 como herramienta de ocio extremo. Partiendo de la versión de caja corta, con batalla reducida y suspensión trasera de muelles, el Musso Aventura incorpora una elevación de 4,5 centímetros, cubre cárter de 8 milímetros, suspensión Öhlins de botella separada, regulable en compresión y extensión, llantas Braid, neumáticos BF Goodrich KO2 de perfil mixto y molduras laterales ensanchadas y tapa dura con sistema de anclajes internos.
Las prestaciones off-road alcanzan aquí un nivel extraordinario: 34º de ataque, 27º de salida, 28º ventral y hasta 37 centímetros de altura lateral en los puntos más delicados de la carrocería. Es un vehículo pensado para conquistar cualquier pista sin perder aplomo ni seguridad.

Rexton Aventura: el TT definitivo para largos viajes
Con una filosofía similar, el Rexton Aventura combina el confort de su carrocería cerrada con una preparación diseñada para aventuras largas y exigentes. Suspensión Öhlins, llantas Braid, neumáticos mixtos y mejora de vías hasta 1.700 milímetros completan un conjunto que ofrece un ángulo de ataque de 32,6º, de salida de 32º y ventral de 27º. La altura libre es de 28 centímetros. El resultado es un todoterreno capaz de enfrentarse a cualquier ruta sin renunciar al confort.
Musso Laboratorio: donde nace la innovación
Buena parte de estas soluciones ha sido probada en el Musso Laboratorio, un prototipo funcional que acumula más de 60.000 kilómetros, casi todos en desierto. Bajo el volante experto de Manolo Plaza, veterano del Dakar, este vehículo ha servido para validar suspensiones, componentes y soluciones destinadas incluso a cuerpos de seguridad.

El Musso Laboratorio no solo prueba piezas nuevas: también ha sido sometido a situaciones reales de supervivencia mecánica, como repostajes con combustible contaminado o pruebas de fatiga a plena carga.
Un catálogo que crece sin límites
Los paquetes Profesional y Aventura se integran en un catálogo de casi 200 referencias para Musso y Rexton: desde bacas y snorkels hasta hardtops, sistemas de sujeción, estribos laterales, bolas de remolque y llantas especializadas.
La filial española de la marca coreana demuestra así que la personalización 4×4 puede ir mucho más allá de la estética. Aquí, cada pieza nace en el terreno, se prueba en condiciones extremas y se ofrece al cliente con un propósito claro: que el vehículo responda cuando el campo o la aventura lo exigen de verdad.
Fotos: KGM.













































