Multa de 200 euros de la DGT por no poner el intermitente en rotondas al salir del carril exterior

El intermitente derecho debe encenderse antes de rebasar la salida anterior a la tuya, no cuando ya estás saliendo. La multa es de 200 euros y no resta puntos, pero salir desde el carril interior puede llegar a 500 euros y 6 puntos.

No señalizar la salida de una rotonda con el intermitente derecho se paga con 200 euros de multa. Y no es una cortesía de buen conductor: es una obligación recogida en el Reglamento General de Circulación que la DGT puede sancionar en cualquier control.

Basta con plantarse cinco minutos en la glorieta más concurrida del barrio para comprobar que casi nadie lo hace bien. Unos salen con el intermitente izquierdo todavía puesto, otros lo encienden cuando ya están fuera y muchos directamente no lo tocan. El problema no es que la norma sea ambigua, sino que casi nadie se la ha leído entera.

La norma que regula cómo se entra, se circula y se sale de una glorieta en España es el Reglamento General de Circulación, aprobado por el Real Decreto 1428/2003, de 21 de noviembre. Puedes consultarlo íntegro en el texto consolidado del BOE. De ahí sale la regla de oro que lo resume todo: la salida se hace siempre desde el carril exterior. Si al llegar a tu salida ese carril está ocupado, toca dar otra vuelta. No hay atajo legal.

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Cuándo hay que poner el intermitente en una rotonda

Hay cuatro momentos distintos dentro de una glorieta y solo dos exigen señalizar. Los repaso porque el lío casi siempre viene de aquí:

  • Al entrar: no hay que señalizar. Solo se pone el intermitente si vas a cambiar de carril justo al incorporarte.
  • Mientras giras: no dejes el intermitente izquierdo encendido todo el rato. Es un error muy extendido y descoloca a quien viene detrás.
  • Al cambiar de carril: sí. Intermitente izquierdo para pasar a un carril interior, derecho para volver al exterior.
  • Al salir: sí, y aquí está la multa. Intermitente derecho antes de rebasar la salida anterior a la tuya, no cuando ya estás abandonando la glorieta.

Ese detalle del momento exacto es el que se lleva la palma. Encender el intermitente a la altura del bordillo de salida no avisa a nadie: el conductor que viene detrás ya ha decidido si frenar o seguir. El aviso útil se da con antelación, cuando todavía estás pasando por delante de la salida previa.

El intermitente no decora: avisa. En una glorieta el aviso se da antes de la salida anterior a la tuya, no cuando ya estás girando el volante.

Cuánto cuesta en euros y cuántos puntos pierdes

La multa por no señalizar la salida o el cambio de carril es de 200 euros y, en este caso concreto, no resta puntos del carnet. Es una infracción grave desde el punto de vista económico, pero indolora para el saldo del permiso. Ahí está parte del problema: como no quita puntos, mucha gente la considera menor.

Ahora bien, el intermitente no es lo más caro que se puede hacer mal en una rotonda. Salir desde un carril interior cortando el paso a quien circula por el exterior se considera conducción negligente y puede acarrear hasta 500 euros y 6 puntos menos. Y no ceder el paso a quien ya está dentro de la glorieta se castiga con 200 euros y 4 puntos.

Conviene tener claro el juego del pronto pago: si abonas la sanción en los 20 días naturales siguientes a la notificación, la multa se reduce un 50% y se queda en 100 euros. Lo que ganas en el bolsillo lo pierdes en otra cosa: pagar implica renunciar a alegar. Con 100 euros de por medio la decisión suele ser rápida, pero merece la pena pensarla si tienes dudas sobre cómo se produjo realmente la maniobra.

Por qué seguimos fallando en las glorietas

El Reglamento General de Circulación cumple más de dos décadas sin cambios en este punto. La norma no es nueva, no ha habido reforma reciente y no hay anuncio de modificación a la vista. Entonces, ¿por qué se sigue fallando? Porque en una rotonda se cruzan dos lógicas distintas: la del que quiere salir cuanto antes y la del que circula por el carril exterior con preferencia de paso.

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A eso se suma una confusión de base que se repite en autoescuelas y en conversaciones de bar: la idea de que el carril interior sirve para ir más rápido o para girar más de media vuelta. El exterior no es el carril de los lentos; es el carril de salida. Quien circula por él tiene prioridad y quien quiere abandonar la glorieta desde dentro está obligado a cambiarse antes de llegar a su salida.

En la práctica, la mayoría de sanciones de este tipo no llegan por un control específico de glorietas, sino por un agente que presencia la maniobra o por un accidente en el que se determina que no hubo señalización. Y ahí la cosa cambia: si el intermitente ausente contribuye a un golpe, la multa de 200 euros deja de ser el problema principal.

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Lo que conviene vigilar de aquí en adelante es lo de siempre, porque no hay fecha nueva que apuntar: señalizar con antelación, salir desde el exterior y no fiarse de que el de al lado ha entendido tus intenciones. La DGT mantiene la misma interpretación desde hace años y nada indica que vaya a suavizarla.

Ficha de la Multa

  • A quién afecta: a cualquier conductor que circule por una glorieta, sea urbana o interurbana, con independencia de la antigüedad del carnet.
  • Cifras a tener en cuenta: 200 euros por no señalizar la salida o el cambio de carril, sin pérdida de puntos; hasta 500 euros y 6 puntos por salir desde el interior cortando el paso; 200 euros y 4 puntos por no ceder el paso. Con pronto pago en 20 días, la sanción de 200 euros se queda en 100.
  • Consejo para evitarlo: colócate en el carril exterior antes de tu salida y enciende el intermitente derecho al pasar la salida anterior a la tuya. Si no llegas a tiempo, da otra vuelta: es gratis.