La quinta generación del Hyundai Santa Fe es, muy posiblemente, la más polémica de todas las que han existido. El motivo no es otro que su diseño, totalmente opuesto a los patrones habituales de la marca coreana. La ruptura respecto a su antecesor fue total; el resultado no dejaba a nadie indiferente, para bien o para mal.
Pero este no fue el único tema discordante, aunque en nuestro caso haya pasado desapercibido. Para sus principales mercados (Corea y Estados Unidos), el Santa Fe cuenta con un motor de gasolina de 2.5 litros asociado a una caja de cambios automática con convertidor de par y ocho relaciones, combinación que, según nuestros colegas de SHProshots, no ha sido del agrado de los clientes.
Cabe recordar que la gama española se compone de dos versiones, una híbrida de 215 CV y otra híbrida enchufable de 253 CV. En ambos casos, la parte térmica corresponde a un bloque de gasolina 1.6 TGDI, mientras que de la transmisión de la potencia se encarga una caja automática, también de convertidor, aunque con sólo seis velocidades. Para un futuro hay prevista una versión eléctrica de rango extendido (EREV), de la cual no tenemos ninguna información.

El Santa Fe es el SUV con la trayectoria más larga dentro de la firma coreana. Su origen se remonta a nada menos que a finales del siglo pasado: fue presentado en 1999, aunque la producción comenzaría a mediados del 2000. Fue un modelo que también sorprendió por su estética diferente, muy desenfadada para lo habitual en la época. Las siguientes entregas llegaron en 2006, 2012 y 2019 ya con una apariencia más sobria y un concepto orientado a la practicidad. La actual data de 2024.
En cuanta a la parte estética, sucede lo mismo que en casi todas las ocasiones en las que está implicado el grupo Hyundai-Kia: el camuflaje es tan espeso que no deja apreciar detalles. De hecho, si no fuese por los característicos trazos de la carrocería del Santa Fe, sería realmente complicado saber cuál es el coche que oculta.
Por lo visto, el restyling va a ser muy completo. Desde SHProshots nos dicen que el diseño obra de SangYup Lee va ser revisado de arriba a abajo, con cambios importantes tanto en el frontal como en la trasera. La idea no es adaptarlo a la línea seguida por la marca en muchos de sus productos; el Santa Fe seguirá teniendo personalidad propia, aunque ganará en atractivo.

La idea es reemplazar los pilotos horizontales, sin duda el punto que más críticas ha recibido, por unos en posición vertical (una solución usada en el Ioniq 9) que, además de resultas más atractivos a la vista, mejorarán su visibilidad. Por ende, habrá cambios en el portón y los paragolpes.
Delante se habían criticado los faros, según sus críticos con un diseño muy convencional. Seguramente introduzcan modificaciones en el lenguaje de diseño de las luces de conducción diurna y puede que en parrilla y paragolpes. También habrá los típicos cambios de una actualización, como los diseños de las llantas.
En el habitáculo no esperábamos grandes cambios, pero al ampliar una de las fotografías se aprecia una pantalla central flotante, en vez de la panorámica que emplea el actual Santa Fe, dividida en tres zonas: instrumentación frente al conductor, climatización en la parte central (aunque también hay mandos físicos; ojalá que siga siendo así) y todo el sistema multimedia en la parte derecha.

El Hyundai Santa Fe 2026 será presentado antes de que acabe el año, probablemente en la segunda mitad, para poco después dar comienzo a su comercialización.
Galería de imágenes espía del Hyundai Santa Fe 2026
Fotos: SHProshots






















