Habrá mucha gente que desconozca la existencia del Hyundai Bayon. Algo lógico, pues dentro de la marca coreana todos los focos se los han llevado el Kona y, sobre todo, el Tucson. Incluso el Santa Fe es más conocido; no en vano, fue el primer SUV de Hyundai, recién comenzado el siglo XXI.
A todo esto se suma que el Bayon está creado para pasar desapercibido dentro de una gama donde el diseño tiene un gran peso (i20, los propios Kona y Tucson…). A ello le sumamos una gama muy discreta de motores; de hecho, actualmente sólo se puede pedir con un tricilíndrico 1.0 T-GDi de gasolina con 90 CV.
Pues bien, no sin cierta sorpresa, va a haber una nueva generación del Bayon. Cabe recordar que este SUV urbano, de 4,18 metros de longitud, llegó al mercado español a mediados de 2021 y fue renovado apenas tres años después. Uno de los rasgos que adquirió fue las luces diurnas que ocupan prácticamente todo el ancho del frontal, un estilo que ya está presente en gran parte de la gama.

El SUV de combustión más pequeño de Hyundai en Europa ha sido sorprendido afrontando las duras condiciones invernales y, esta vez, sin ocultarse bajo un espeso camuflaje negro. La próxima generación del Bayon se encuentra en plena fase de pruebas en climas fríos con un disfraz bastante ligero, lo que permite apreciar con claridad a un SUV urbano que se esfuerza —y mucho— por parecer menos “pequeño”.
El Bayon se sitúa por debajo del Kona dentro de la gama Hyundai y compite habitualmente en el mismo segmento que modelos como el Volkswagen T-Cross, Ford Puma o Nissan Juke, aunque no siempre goza de la misma visibilidad.
Incluso a través del camuflaje, el cambio de enfoque estético resulta evidente. El Bayon actual peca de un diseño bastante discreto, fácilmente confundible con el de un utilitario elevado, mientras que el nuevo modelo apuesta por una silueta más cuadrada, proporciones más robustas y una postura claramente más erguida. Las firmas luminosas, tanto delante como detrás, se extienden a lo ancho de la carrocería, y una marcada línea de cintura aporta un extra de músculo visual.

A nivel técnico, las novedades también podrían ser relevantes. El Bayon actual recurre a un motor 1.0 T-GDi de tres cilindros en dos niveles de potencia —100 y 120 CV—, con apoyo de hibridación ligera en algunos mercados. Sin embargo, según algunas informaciones, la próxima generación podría dar el salto a la hibridación completa, más allá del habitual sistema de 48 voltios con alternador-arrancador.
Esto supondría un importante salto cualitativo dentro del segmento, especialmente para aquellos clientes que buscan reducir consumos y emisiones sin dar todavía el paso al coche 100 % eléctrico. Las mismas informaciones apuntan también a la posible llegada de una versión N Line, con paragolpes de diseño más deportivo y ajustes específicos en el chasis. Un Bayon de corte más dinámico no estaba en muchas quinielas, pero desde luego despertaría curiosidad.
Las imágenes espía también sugieren que el nuevo Bayon crecerá en tamaño. Se habla de una batalla superior a los actuales 2.580 mm, así como de un mayor ancho de vías, lo que debería traducirse en más espacio tanto para los ocupantes como para el equipaje. En el interior, se espera una notable evolución digital, con una pantalla de infoentretenimiento de mayor tamaño y sistemas de asistencia a la conducción más avanzados para mantenerse al nivel de sus rivales.
Todo ello plantea, no obstante, una cuestión delicada para Hyundai. Si el Bayon se hace más grande, más sofisticado y además incorpora electrificación, ¿no corre el riesgo de solaparse con el Kona? Para los compradores más sensibles al precio, un Bayon híbrido y más espacioso podría convertirse en la opción ideal, poniendo en aprietos no solo al Kona, sino también a rivales consolidados como el T-Cross o el Puma.
Galería de imágenes espía del Hyundai Bayon 2027
Fotos: SHProshots





























