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domingo, 18 enero 2026

Prueba del Honda CR-V 2.0 i-MMM Advance 4×4: Respeto a la tradición

Entre los SUV bajos y medios, la tracción total representa un porcentaje mínimo de las ventas; de hecho, algunos ya ni siquiera la ofrecen. En el Honda CR-V apenas representa un 10 %, pero sigue ahí, porque forma parte de la idiosincrasia de este modelo. Y nosotros lo agradecemos.

El Honda CR-V 4×4 es uno de esos coches con un público muy concreto, por varias razones. La primera, sin ir más lejos, es la propia marca: Honda tiene una gama reducida, con modelos muy orientados a los segmentos con mayor éxito (sobre todo los SUV), acompañados de productos difíciles de encasillar, pero muy buenos en los suyo. Hablamos del Jazz, el Prelude e incluso del Civic.

La otra es la propia presencia de la tracción total, un elemento que antiguamente era obligatorio en cualquier SUV, pero que con el paso de los años ha ido perdiendo protagonismo. Algo lógico, por las tendencias del mercado, aunque seamos muchos los que valoramos esta posibilidad.

No se puede dejar de lado la importancia de este modelo en la oferta de la marca japonesa. El CR-V es su buque insignia, no solo por tamaño (con 4,71 metros, es el coche más largo de su gama), sino también por trayectoria. Si dejamos de lado el legendario Civic, el CR-V es el modelo más veterano, pues fue lanzado en 1995 y la actual es la sexta generación. Además de esta versión, es posible adquirirlo con tracción exclusivamente al eje delantero o con una variante híbrida enchufable. Todas tienen la misma potencia: 184 CV.

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Honda CR-V 2.0 i-MMD Advance 4x4 (8) EDITADA
Foto: Motor 16

Por qué este Honda CR-V 4×4 es tan especial

Hay otro aspecto que encuadra al CR-V 4×4 en un selecto club, y es que emplea un sistema de tracción total con conexión mecánica interaxial; es decir, que cuenta con barra de transmisión. Son varios los fabricantes que han decidido prescindir de este sistema en favor de la instalación de un motor eléctrico destinado en exclusiva a propulsar el eje trasero. El ejemplo lo tenemos en Dacia, que ha optado por este sistema en su versión híbrida.

Esto tiene sus ventajas y sus inconvenientes. A su favor, cuando las condiciones de adherencia son malas, la tracción total del Honda es realmente eficaz y, sin estar entre los mejores SUV en este sentido, es capaz de salir de algunas situaciones complicadas. Bien es cierto que ahora los sistemas eléctricos han mejorado muchísimo su funcionamiento (los primeros eran muy poco eficaces); algo que hemos comprobado, por ejemplo, en el Jeep Avenger 4Xe.

Si nos ceñimos a estas características, no son muchas las alternativas al CR-V. La opción más económica es el Ford Kuga 2.5 FHEV, que curiosamente empata en potencia (184 CV) con nuestro protagonista. Después están los Kia Sportage y Hyundai Tucson, que recurren a un motor 1.6 turbo en la parte térmica y logran una potencia más elevada (240 CV en el Sportage y 215 CV en el Tucson). Existe una cuarta opción, el Subaru Forester, aunque queda muy descolgado por potencia (sólo 136 CV) y eficiencia.

Honda CR V 2.0 i MMD Advance 4x4 10 Motor16
Foto: Motor 16

El sistema de funcionamiento del sistema híbrido de Honda también es bastante especial. Sin entrar en detalles técnicos, conviene precisar que el protagonista es el motor eléctrico, que marca la potencia máxima, y que únicamente al circular a altas velocidades es el propio motor de gasolina (un 2.0 atmosférico) el que impulsa directamente las ruedas. Como sucede en Toyota, no existe una caja de cambios como tal.

En la práctica, ha que alaba la suavidad con la que funciona, pues las transiciones pasan totalmente desapercibidas. El empuje y las prestaciones están acordes con la cifra de potencia anunciada, por lo que es suficiente para moverse con agilidad por cualquier terreno. Además, la suspensión es muy cómoda y el aislamiento ejemplar, por lo que el CR-V es un excelente compañero para viajes largos.

Otro aspecto en el que brilla con luz propia es en cuanto a calidad. Si bien es cierto que este modelo no está a la última en cuanto a infoentretenimiento u otros aspectos tecnológicos, ofrece a cambio una calidad de acabado extraordinaria, con un tacto de los diferentes mandos propia de una marca premium. Además, es muy fácil hacerse a él porque cada mando está donde se espera. A ello se suma un interior muy amplio, al igual que sucede con el maletero (588 litros).

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Honda CR V 2.0 i MMD Advance 4x4 18 Motor16
Foto: Motor 16

No tan bueno es el tema del consumo, al menos en términos absolutos. Realizando una conducción despreocupada, mayoritariamente por autopista y carreteras de segundo orden, hemos logrado un gasto de 8,0 litros cada 100 kilómetros. Puede parecer un dato elevado, pero si tenemos en cuenta su peso (cerca de 1,9 toneladas en orden de marcha) y la presencia de la tracción total, realmente es algo razonable. Además, el depósito de combustible es generoso (57 litros), por lo que es factible rondar los 650 kilómetros de autonomía.

Tampoco le es del todo favorable el precio, al menos, en relación a sus posibles alternativas. De hecho, con un PVP recomendado de 52.365 euros, este Honda CR-V 4×4 se posiciona junto como nexo entre el segmento generalista y la zona premium, donde encontramos modelos como el Lexus NX350h 4×4. Además, hay un único nivel de equipamiento (Advance) que, eso sí, ofrece una dotación de serie muy extensa (asientos delanteros ventilados, techo solar, Head-up Display…).

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Ahora bien, y que esto sirva como conclusión y opinión personal, este CR-V vale cada euro que piden por él. Y es así por la sensación de solidez que transmite, en todos los sentidos, y por la presencia de un chasis con una excelente puesta a punto, superior a los de sus rivales directos.

Galería de imágenes del Honda CR-V 2.0 i-MMD Advance 4×4

Fotos: Motor 16

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