La Guardia Civil de tráfico ha detectado este invierno un incremento notable en las denuncias relacionadas con un timo que se da en nuestras carreteras. Es una trampa muy bien orquestada que aprovecha la vulnerabilidad del conductor cuando se encuentra en una situación de estrés debido a una avería.
Los delincuentes saben bien que cuando estás esperando una solución, tu guardia baja y confías en el primer vehículo de asistencia que aparece. Por eso, la Benemérita quiere que conozcas cómo operan estos grupos para que no te conviertas en su próxima víctima, y para que sepas distinguir entre un servicio profesional y un engaño que te puede vaciar el bolsillo.
1Así funciona el timo de la grúa pirata
La mecánica de este engaño es sencilla pero muy eficaz para los delincuentes. Imagina que acabas de solicitar asistencia a través de la aplicación de tu seguro o por teléfono. Mientras esperas a que llegue el operario oficial, aparece una grúa que parece legítima. El conductor se baja, se muestra amable y te dice que ha recibido el aviso de que hay un vehículo averiado en esa zona. Como estás esperando justo eso, lo más normal es que pienses que se trata de la ayuda que has pedido. Sin embargo, esa grúa no tiene nada que ver con tu compañía de seguros ni con el servicio de asistencia que has contratado.
Estos estafadores suelen situarse en puntos estratégicos de las autovías y carreteras secundarias, en especial en zonas donde saben que hay mucho tráfico durante períodos festivos o en días de mal tiempo. A veces, simplemente circulan buscando coches detenidos en el arcén con la baliza V-16 activada o las luces de emergencia encendidas. Al verte allí parado, saben que eres presa fácil porque necesitas una solución rápida para salir de esa situación. El problema es que, una vez que enganchan tu coche, empiezas a perder el control sobre la situación y sobre tu propio vehículo.








