El invierno ya está aquí y con él llegan los desplazamientos masivos a las zonas de montaña. Los viajes de fin de semana a la nieve y las escapadas para esquiar son una tradición para muchos. Pero la Guardia Civil está muy atenta a quienes viajan por estas carreteras, y no solo para asegurarse de que las ruedas llevan cadenas si es necesario. También vigilan cómo se llevan los esquís con los que piensas pasar un día divertido.
El coche es el medio de transporte favorito para los amantes del deporte blanco porque da libertad. Pero esa libertad termina cuando no llevas el equipo de la forma adecuada, algo que puede marcar la diferencia entre un día para recordar o para olvidar .
3Consejos finales para un viaje sin sobresaltos
Antes de salir de casa, dedica un par de minutos a revisar que todo esté bien sujeto. Mueve los esquís con las manos para comprobar que no bailan. Si usas portaesquís de techo, recuerda que la punta de los esquís siempre debe mirar hacia atrás para mejorar la aerodinámica y evitar que el viento haga palanca y los arranque. Además, si llevas el equipo fuera, el consumo de combustible subirá un poco, así que conduce con suavidad.
Una multa de 200 euros puede doler, pero un accidente por llevar la carga mal colocada es algo por lo que nadie quiere pasar. Usa el sentido común y disfruta de la nieve con la tranquilidad de que ni la Guardia Civil ni las leyes de la física te van a estropear el plan. ¡Nos vemos en las pistas!








