El invierno ya está aquí y con él llegan los desplazamientos masivos a las zonas de montaña. Los viajes de fin de semana a la nieve y las escapadas para esquiar son una tradición para muchos. Pero la Guardia Civil está muy atenta a quienes viajan por estas carreteras, y no solo para asegurarse de que las ruedas llevan cadenas si es necesario. También vigilan cómo se llevan los esquís con los que piensas pasar un día divertido.
El coche es el medio de transporte favorito para los amantes del deporte blanco porque da libertad. Pero esa libertad termina cuando no llevas el equipo de la forma adecuada, algo que puede marcar la diferencia entre un día para recordar o para olvidar .
2Dejar los esquís en los asientos traseros, mala idea
Abatir un asiento, meter los esquís y salir corriendo a la aventura parece la solución más rápida, pero esta comodidad te puede costar otros 80 euros. La normativa hace hincapié en que el equipo no debe obstaculizar a los ocupantes ni impedir sus movimientos. Si metes las tablas en la zona de pasajeros, estás limitando el espacio de supervivencia y la movilidad dentro del coche. Además, ante un frenazo pueden ser muy peligrosas.
Aunque esta multa no implica la retirada de puntos del carnet de conducir, es un aviso serio. La ley dice que el conductor debe tener libertad de movimientos y un campo de visión despejado. Si los esquís están mal puestos y te impiden ver por el retrovisor, te molestan al cambiar de marcha o mover los brazos, el riesgo de accidente se multiplica. Lo ideal es que el equipo viaje siempre fuera de la zona de las personas, preferiblemente en accesorios diseñados para ello.
Para evitar estas multas y viajar con tranquilidad, tienes varias opciones. Si tienes un maletero muy grande y los esquís caben dentro, lo mejor es usar una bolsa específica. Esta bolsa no solo protege el coche de la humedad y los golpes, sino que permite sujetar el conjunto con las argollas del maletero para que no se mueva. Es la forma más barata y segura si tu coche lo permite.
Si prefieres llevarlos fuera, los portaesquís de techo son los más comunes. Se adaptan a las barras portaequipajes y son muy seguros. También existen sistemas magnéticos que se pegan al techo con fuerza. Son muy fáciles de poner y quitar, aunque solo sirven para trayectos cortos y velocidades moderadas. Si llevas mucho equipo, lo mejor es un cofre de techo. Ahí puedes meter no solo los esquís, sino también las botas y los cascos, dejando el interior del coche libre y cómodo para viajar.
Por último, existen los sistemas de bola, que se instalan sobre el enganche del remolque en la parte trasera. Son muy cómodos porque no tienes que levantar los esquís hasta el techo, lo cual se agradece después de un día agotador de deporte. Incluso para algunos todoterrenos que llevan la rueda de repuesto en el portón trasero, hay dispositivos especiales que se anclan a esa rueda. Elijas el sistema que elijas, asegúrate siempre de que esté homologado y bien instalado.








