Todos tenemos que pasar la Inspección Técnica de Vehículos (ITV), con más o menos frecuencia según la antigüedad y el tipo de vehículo. Y asumir cualquier defecto leve, grave o muy grave.
El trámite de pasar la ITV sirve para comprobar que el vehículo está en condiciones seguras para circular. Aunque en ocasiones nos podamos hacer preguntas sobre ciertos procedimientos, los profesionales que trabajan en estas estaciones siguen unas pautas muy concretas para comprobar que todos los elementos —neumáticos, iluminación, frenos, humos, carrocería, cinturones de seguridad— estén en buen estado.
Todas las estaciones hacen su trabajo con normalidad y los profesionales están cualificados, pero la Guardia Civil acaba de desmantelar una ITV fraudulenta en la que muchos vehículos pasaban el trámite con fallos graves, y con un agente del cuerpo implicado.
«Es triste, pero ocurre. Hay conductores que piensan que si pagan un poco más, pueden ahorrarse la reparación. Y en algunos casos aparecen lugares donde, por 50 euros más, el coche aprueba la ITV sin una sola falta leve«, explica Sergio, Guardia Civil de Tráfico.
26 detenidos en la trama y un Guardia Civil implicado
La Guardia Civil ha detenido a seis personas de esta ITV de Ondara, incluidos algunos trabajadores y también clientes habituales. Lo peor es que entre los implicados también figura un agente de la Guardia Civil que habría actuado como intermediario entre algunos conductores y la propia estación. Presuntamente, cobraba comisiones a cambio de facilitar el aprobado de vehículos que no cumplían con los requisitos técnicos.
Incluso el propio agente llegaba a conducir algunos coches hasta la ITV, algo así como el ‘servicio puerta a puerta’ que ofrecen algunos talleres, pero de manera fraudulenta en ese caso. Actualmente, el agente se encuentra en libertad provisional y suspendido de empleo y sueldo mientras continúa el proceso judicial.
«Cuando pasa algo así, daña la imagen de todo el trabajo que hacen muchos compañeros cada día», reconoce Sergio.


