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martes, 13 enero 2026

La Guardia Civil alerta de otro problema con las balizas V-16 que deberías de conocer

La posición de las balizas indica a ciertos estafadores en qué lugar se encuentra su próxima víctima.

La llegada de las balizas obligatorias a nuestras carreteras sigue siendo motivo de polémica. Ahora, la Guardia Civil alerta de un nuevo problema con estos dispositivos, uno que puede hacer que acabes con la cuenta vacía en caso de avería. Y no es porque la reparación sea muy cara.

El problema tiene que ver con la capacidad de la baliza para enviar tu ubicación exacta a la nube de la DGT 3.0. El problema es que esa señal de radio no solo la recibe Tráfico, sino que hay páginas en las que cualquiera puede ver dónde se encuentran los vehículos averiados..

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El peligro inesperado de la geolocalización

Fuente propia

El sistema de geolocalización de las balizas V-16 tiene una brecha que los estafadores han aprendido a explotar. Grupos organizados aprovechan la información que se puede encontrar en varias páginas públicas en las que se puede ver dónde se acaba de activar una V-16. En cuanto la baliza empieza a emitir, ya tienen las coordenadas exactas. Se lanzan a la carretera buscando al conductor que está esperando ayuda de su seguro. El usuario confunde esta rapidez con eficiencia, pero nada más lejos de la realidad.

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La Guardia Civil ha detectado que estas redes de grúas pirata cuidan mucho su imagen para que no sospeches. Pintan sus camiones de forma que parecen vehículos de asistencia oficial y utilizan uniformes que imitan a los de las grandes aseguradoras o empresas de auxilio en carretera de toda la vida. Su objetivo es que no te pares a pensar si esa grúa que acaba de aparecer es la que has pedido.

Cuando estás en el arcén, con los coches pasando a toda velocidad a pocos metros de ti, el estrés es máximo. Si aparece una grúa en menos de diez minutos, lo lógico es que respires aliviado y pienses que tu seguro es el mejor del mundo. Pero es ahí donde empieza el verdadero drama. Estos operarios ilegales te convencen para cargar el coche y, una vez que el vehículo está en sus manos, pierdes el control de la situación. Es una trampa diseñada para aprovecharse del pánico y la confusión de un momento crítico.

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