La distancia de seguridad es una de las normas más repetidas en autoescuelas, campañas de tráfico y controles en carretera, pero también de las más incumplidas por los conductores. Circular demasiado cerca del vehículo que nos precede es una de las causas más frecuentes de accidente. Sin embargo, muchos conductores siguen sin ser plenamente conscientes de las consecuencias hasta que les sanciona la Guardia Civil.
Es precisamente lo que le ocurrió a Javier, que se llevó una sorpresa mayúscula cuando le pararon en un control rutinario. La Guardia Civil le explicó que estaba circulando demasiado pegado al coche de delante, una infracción que la DGT considera grave y está sancionada con multa económica y pérdida de puntos. Javier nunca imaginó que su ‘coche chicle’ acabaría costándole 200 €.
1La sorpresa en plena carretera
Todo ocurrió durante un trayecto habitual hacia su lugar de trabajo. Javier conduce cada día por autovía y reconoce que, como muchos conductores, en ocasiones se ha pegado de más al coche de delante. Lo que no esperaba era que la Guardia Civil vigilase ese comportamiento. «Me hicieron señas para que me detuviera en el arcén y pensé que sería un control rutinario», explica.
Sin embargo, al acercarse, «el guardia civil me preguntó si sabía lo que era un ‘coche chicle’. Me quedé en blanco, nunca había oído esa expresión». El agente le explicó que se utiliza para referirse a los vehículos que circulan excesivamente cerca del coche precedente, como si estuvieran pegados al igual que un chicle. Y aunque pueda sonar a broma, la situación es más seria de lo que parece.

