Que una ambulancia sea detenida en un control de tráfico puede sorprender a muchos, pero no a la Guardia Civil. Forma parte de la rutina diaria encargada de velar por la seguridad vial en nuestras carreteras. Lo que sí ha generado fuerte polémica es la sanción aplicada a este vehículo sanitario: nada menos que 4.000 €, e incluso mientras transportaba a un paciente en su interior.
Ocurrido en Ibiza, el caso ha abierto un intenso debate sobre hasta dónde llegan las competencias de la Guardia Civil de Tráfico. ¿Qué obligaciones administrativas deben cumplir las ambulancias? En determinadas situaciones, ¿el exceso de celo puede acabar perjudicando directamente al ciudadano que necesita asistencia sanitaria?
4Las dudas sobre la interpretación de la norma
Este matiz legal es el que ha puesto en entredicho la actuación de la Guardia Civil. Desde la Benemérita no han ofrecido detalles concretos sobre el contenido de la multa, amparándose en que se trata de datos reservados. Aun así, el caso ha servido para poner el foco en una normativa compleja que, en ocasiones, no se interpreta de forma homogénea.
No es la primera vez que se producen fricciones entre los servicios sanitarios y los controles de tráfico. La Guardia Civil tiene la obligación de hacer cumplir la ley, pero cuando se trata de ambulancias en servicio, cualquier decisión puede tener consecuencias que van más allá de lo administrativo o económico.

