Conducir por España es, para muchos, una experiencia contradictoria. Tenemos una de las redes de carreteras más extensas de Europa, pero también una sensación cada vez más extendida de abandono, baches inesperados y obras eternas. El conductor medio se pregunta, con razón, qué está pasando con el Gobierno y el mantenimiento de las vías por las que circula a diario.
En este contexto, resulta inevitable mirar al Ejecutivo y preguntarse cómo están gestionando los de Pedro Sánchez los recursos destinados a conservar el asfalto, la señalización y la seguridad vial. Porque el dinero, existir, existe. Las partidas presupuestarias están ahí, los anuncios oficiales también… pero la percepción de los usuarios en la calle es muy distinta.
2Carreteras que envejecen más rápido de lo esperado
Hay algo indiscutible: el asfalto tiene una vida útil limitada. El aumento del tráfico pesado, los episodios de calor extremo y las lluvias torrenciales aceleran el deterioro del pavimento. Sin embargo, diversos estudios recientes muestran que más del 52% de la red interurbana española presenta un desgaste serio o muy serio, lo que implica que hay más de 54.000 km de vías con graves problemas.
En este punto es donde entran en juego las decisiones del Gobierno sobre cómo y cuándo se actúa. Y en lugar de apostar por un mantenimiento preventivo constante, lo cierto es que en muchos casos se opta por reparaciones puntuales y tardías, que a largo plazo salen más caras y generan más molestias al conductor.








