Seguro que en más de una ocasión has tenido que parar a repostar en una gasolinera en plena autovía. ¿Te has fijado que la mayoría son de Repsol, BP, Galp o Moeve? No verás ninguna cadena low cost, y hay una razón que lo explica.
David tiene 42 años y lleva más de una década trabajando en estaciones de servicio ubicadas en vías de alta capacidad, así que sabe perfectamente cómo funcionan los precios, la oferta y la demanda. Y también que normalmente las gasolineras ubicadas a pie de autovía son más caras que otras que están en ciudades e incluso en un polígono.
Y por esa razón solo encontrarás marcas premium. No es que las low cost no quieran estar ahí, sino que el sistema se lo pone bastante complicado. A continuación, te lo explicamos.
3¿Es solo por eso que pagamos más?
El sistema de concesiones explica una parte importante del precio, pero no todo. A final, el conductor está pagando por la comodidad de no desviarse de la autovía, por ahorrar tiempo y por tener servicios adicionales a mano. «Sales de la autovía, conduces cinco minutos y el precio cambia. No es casualidad«, señala David.
Precisamente por eso, repostar en este tipo de gasolineras es más caro, igual que comprar un refresco o tomarte un café. Hay estaciones que optimizan mejor la gestión y otras que simplemente aprovechan su ubicación privilegiada. Y también hay excepciones, pues hay gasolineras cercanas a enlaces o vías de alta capacidad con una gestión diferente que ajustan mejor los precios, aunque son minoría.


