¿Hasta dónde puede subir la gasolina antes de que llenar el depósito se convierta en un lujo? Esa es la pregunta que se hacen muchos conductores cada vez que miran el precio en el surtidor. El coste del combustible no ha dejado de aumentar y ya se acerca peligrosamente a los 2 €/L, una cifra que hace no tanto parecía imposible pero que ahora vuelve a estar sobre la mesa.
Mientras los ciudadanos aguardan ayudas del Gobierno para frenar el golpe al bolsillo, una gasolinera ha decidido no esperar más. En plena escalada del diésel y la gasolina, esta cadena ha sorprendido anunciando una rebaja inmediata de hasta 30 céntimos por litro. La noticia ha corrido como la pólvora entre los conductores, que ya anticipan largas colas en las estaciones de servicio donde repostar será, por fin, un poco más barato.
5El problema puede durar más de lo esperado
Otro factor que influye en el precio de la gasolina es la falta de capacidad de refinado en Europa. En los últimos años han cerrado varias plantas, lo que ha reducido la producción de combustible y hecho que el continente dependa más de importaciones. Cuando el mercado internacional se complica, el efecto se nota rápidamente en las estaciones de servicio.
En el caso del diésel, el problema es aún mayor. El déficit estructural podría prolongarse durante varios meses, lo que explica por qué el gasóleo está subiendo más que la gasolina. Esa situación hace prever que los precios seguirán siendo elevados durante un tiempo, incluso aunque el petróleo se estabilice.


