comscore

La DGT se pone seria: No quiere que uses estas gafas de sol mientras conduces

La visibilidad al volante es clave para evitar accidentes y la DGT ya estudia regular el uso de gafas de sol.

La DGT no deja de buscar formas de mejorar las condiciones para que los conductores puedan reaccionar a tiempo ante imprevistos. Sin embargo, en los últimos años los datos de accidentes no han mejorado como se esperaba. Al contrario, las cifras de siniestros y de víctimas mortales se han disparado en algunos tramos y momentos específicos.

Por eso, las autoridades están revisando cada detalle que pueda influir en que un conductor sufra un percance. Y aquí es donde entran en juego las gafas de sol que usas a diario.

1
¿Es verdad que la DGT va a prohibir el uso de gafas de sol al volante?

Fuente propia

La DGT está barajando la posibilidad de establecer unos criterios mucho más estrictos sobre qué tipo de protección ocular podemos usar. No se trata de una prohibición total del uso de gafas de sol, sino más bien de una regulación contra aquellas que no cumplen con unos estándares mínimos de seguridad. El organismo considera que muchas de las gafas que usamos, aunque nos quiten la molestia del exceso de luz, no son las ideales para conducir un coche a gran velocidad o en entornos urbanos complejos.

Publicidad

El problema reside en que no todas las gafas de sol son iguales. Hay modelos diseñados para la moda o para la playa, pero que al volante pueden llegar a ser contraproducentes. Algunas lentes oscurecen tanto la visión que impiden que veas con claridad las zonas de sombra o que detectes a tiempo un obstáculo que esté en una zona menos iluminada de la calzada. Por eso, la idea que circula por los despachos de la DGT es fomentar, o incluso exigir en un futuro, el uso de gafas diseñadas específicamente para la conducción.

Cuando conduces, tu ojo necesita recibir información constante y precisa de todo lo que ocurre a tu alrededor. Las gafas de sol convencionales suelen cumplir la función de reducir el deslumbramiento, es decir, hacen que no cierres los ojos cuando el sol te da de cara. Sin embargo, muchas de ellas fallan en lo más importante: no eliminan los reflejos molestos que produce el asfalto o los cristales de otros coches. Esos reflejos pueden cegarte durante un segundo, y a 120 kilómetros por hora, un segundo es mucha distancia recorrida sin ver absolutamente nada.

Además, las gafas que no son de calidad pueden generar distorsiones visuales. Si la lente no es buena, puede que veas los objetos un poco desplazados de su posición real o que pierdas la percepción de profundidad. Esto es muy peligroso cuando tienes que calcular la distancia para frenar o para adelantar a otro vehículo. La DGT insiste en que una mala visibilidad generada por un accesorio inadecuado es una inseguridad que se puede evitar fácilmente. Por eso, el enfoque está cambiando hacia la recomendación de usar solo material que esté homologado para usar al volante.

Espalda